Por lo que pudo detectarse a través de las 9 mil llamadas interceptadas, la banda desbaratada estaría conformada por más integrantes que los ocho apresados. De hecho se barajó que hay "tres prófugos" que anoche eran buscados en nuevos allanamientos.

Por lo que pudo detectarse a través de las 9 mil llamadas interceptadas, la banda desbaratada estaría conformada por más integrantes que los ocho apresados. De hecho se barajó que hay "tres prófugos" que anoche eran buscados en nuevos allanamientos.
En cuanto al modus operandi del grupo, los pesquisas dijeron que eran "paleteros", en referencia a la modalidad usada por ladrones que entran a las viviendas cuando sus ocupantes descansan y han dejado puestas las llaves en las cerraduras de las puertas. Casi siempre entran entre las 3 y las 5 de la mañana destrabando las puertas con un mecanismo desde afuera,.
Elegían chalets en los que se percibía un buen pasar económico o bien cascos de estancia de zonas rurales, dijeron los pesquisas. Y comentaron que llamó la atención la saña con la que atacaban a sus víctimas: "Entraban a las viviendas y amenazaban con cortarles los dedos si no les entregaban dólares o euros. Les pegaban y los torturaban sicológicamente. Es más, en algunos casos les llegaron a pasar electricidad por el cuerpo si no cumplían con entregarles lo que les pedían", aseguró el comisario Daniel Corbellini.
En tanto, el titular de la Agrupación Unidades Especiales de la Unidad Regional II, Guillermo Morgans, aseguró que "se trabajó además con las tropas especiales de cada unidad y en la investigación aún hay muchos puntos para esclarecer". Mientras que el jefe de la policía de Rosario, Luis Bruschi, sostuvo que "es la primera vez que tantas agrupaciones hacen un trabajo en conjunto, con reuniones periódicas, a destajo y con tan exitoso resultado".




Por Lucas Ameriso