El 18 de octubre se cumplió un nuevo aniversario del fallecimiento de uno de los filósofos existencialistas más relevantes del siglo XX: José Ortega y Gasset (1883-1995). Su obra, amplísima, tiene por lo general la forma de breves ensayos, fecuentemente artículos periodísticos, que más tarde constituyeron volúmenes mayores. Su pensamiento es de una riqueza extraordinaria. Asombra la cantidad de temas que analizó con una profundidad notable. Fue además, un acérrimo defensor de la libertad y la dignidad del hombre y del único régimen político que, a su criterio, es capaz de garantizarlas: la democracia liberal. A modo de homenaje a este genuino liberal transcribo algunos pensamientos orteguianos: a) “¡Argentinos! ¡A las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que dará este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal”; b) “ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión”; c) “El alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho a la vulgaridad y lo impone donde quiera”; d) “El hombre no tiene naturaleza, sólo tiene historia”; e) “El liberalismo es la suprema generosidad. Es el derecho que la mayoría otorga a la minoría aunque ese enemigo sea débil”; f) “El mando debe ser un anexo de la ejemplaridad”; g) “El mayor crimen está ahora no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar”; h) “La forma que en política ha representado la más alta voluntad de convivencia es la democracia liberal”; i) “La vida humana eterna sería insoportable”; j) “Odiar a alguien es sentir irritación por su simple existencia”; k) “Puedo comprometerme a ser sincero, pero no me exijáis que me comprometa a ser imparcial”.






























