Un adolescente asustado de 17 años, sin antecedentes ni historia delictiva, cuyo delito consistió en discutir con la novia, fue remitido al Irar por la doctora María del Carmen Musa, jueza de menores. El personal de guardia no supo qué hacer con el mismo, ya que era imposible alojarlo en un pabellón porque la población del penal está compuesta por jóvenes conflictivos, de antecedentes múltiples como homicidios, violaciones, robos, etcétera. Entonces, las autoridades se comunicaron con la familia en Entre Ríos y decidieron que pasara la noche en un pasillo lejos del penal. Me pregunto: ¿qué hubiese pasado si este joven no se encontraba con nosotros para protegerlo? ¿La jueza lo entrevistó o solo actuó burocráticamente?
































