Un adolescente de 14 años se suicidió anteayer en el pueblo salteño El Naranjo, situado a 20 kilómetros al norte de la ciudad de Rosario de la Frontera, la zona donde este año se quitaron la vida ocho chicas adolescentes mientras jugaban al shocking game o juego de la asfixia, y donde se mató otro chico que no habría participado del juego fatal.
"Este chico de El Naranjo no tenía internet, pero tenía celular, y era de una familia que no tenía ningún problema grave", informó anoche a La Capital una fuente de esa ciudad del sur salteño, que pidió reservar su identidad.
Este año se quitaron la vida cuatro chicas adolescentes en la pequeña ciudad de Rosario de la Frontera, situada en el límite entre Salta y Tucumán, y otras cuatro lo hicieron en el departamento homónimo, así como un chico de 13, quien murió en un barrio marginal y que las autoridades niegan que haya sido a causa del juego de la muerte, que consiste en desafiar el peligro hasta el límite.
El Naranjo es un pequeño pueblo situado en una zona rural, donde el lunes a la tarde un chico apareció ahorcado en el fondo de su casa, luego de intercambiar algunos mensajes de texto.
Declaró un sospechoso. Por su parte, uno de los tres profesores de la escuela de Comercio Nº 5009 Nuestra Señora del Rosario, de Rosario de la Frontera, que se hallan sospechados de instigar a las ocho chicas adolescentes a suicidarse mediante el shocking game, declaró ante el juez de Instrucción de la ciudad de Metán, Mario Dilascio, y negó toda vinculación con la saga trágica, según informaron ayer fuentes locales.
Se trata de un docente de 21 años, quien fue señalado por distintos alumnos y familiares de éstos como uno de los posibles manipuladores de las chicas, y que está sospechado de participar del juego trágico junto a otros dos profesores de la escuela de Comercio, que tienen 18 y 23 años.
Por su parte, en los últimos días otros dos adolescentes de Rosario de la Frontera recibieron mensajes de texto relacionados con el shocking game, según confió una fuente de esa ciudad.
"Ahora te toca a vos", decía uno de los mensajes. "Los mensajes fueron recibidos por un chico de 14 años de la escuela de Comercio y por una chica de 15 años de la escuela Normal, pero en ambos casos los borraron y no los llevaron a la policía", abundó un familiar de las víctimas del juego de la asfixia.
En tanto, las autoridades provinciales profundizaron el fin de semana el hermetismo sobre los suicidios adolescentes y sólo autorizaron a hablar de los casos y de su problemática a la directora del hospital local, la médica pediatra y sanitarista Gloria Aban, y a la directora de Salud Mental, Claudia Román Ru.