Tres sacerdotes rosarinos manifestaron estar de acuerdo con la opinión de Pietro Parolín y consideraron que el celibato debería ser una cuestión "opcional" para los curas.

Tres sacerdotes rosarinos manifestaron estar de acuerdo con la opinión de Pietro Parolín y consideraron que el celibato debería ser una cuestión "opcional" para los curas.
Los padres Joaquín Núñez, Daniel Siñeriz y Edgardo Montaldo recibieron con agrado las consideraciones del nuevo secretario de Estado del Vaticano especialmente en el punto en el que destaca que el celibato "no es un dogma", es decir algo que no está establecido en la doctrina cristiana.
"El celibato no es una definición doctrinal; es una norma disciplinaria que tiene que ver con la tradición de la Iglesia, impuesta en un momento determinado por determinados motivos", dijo a La Capital Siñeriz, capellán de la capilla San Joaquín y Santa Ana en Nuevo Alberdi Oeste.
Para Siñeriz, "cambiadas las circunstancias, hay que discutir el celibato", pronunciándose a favor de "colocar la opción de ser presbíteros célibes o no". E ilustró con las normas de la iglesia católica de rito maronita "donde los sacerdotes pueden ser casados mientras el celibato rige para los obispos".
Joaquín Núñez, párroco de la capilla Nuestra Señora de la Consolación, en el barrio Bella Vista Oeste, dijo que el planteo de Parolín "no está fuera de lugar" sino que tiene que ver con "los interrogantes que estamos teniendo la Iglesia, los curas, los sacerdotes" en la actualidad.
"Hubo un tiempo en que los curas eran gente casada también", apuntó Núñez. Para él, el celibato forma parte de "la imposición de un sistema para ejercer dominio sobre la legión de los curas; porque si los curas nos casáramos (yo no porque estoy viejito) tendrían una familia, un matrimonio, hijos y no los podrían revolear de aquí para allá".
"Para mí tendría que ser opcional. Quien quiera ser cura célibe que lo sea, y quien quiera casarse que también tenga su lugar dentro de la Iglesia".



Por Tomás Barrandeguy

