La Plata.— Una mujer que estaba desaparecida desde agosto del año pasado fue
hallada hoy, asesinada y enterrada bajo el piso de su casa de la localidad de Los Hornos, donde
vivía en una precaria vivienda instalada en el mismo terreno habitado por su ex marido. El hombre,
que había participado de las tres marchas que se realizaron para reclamar la investigación del caso
y la aparición de su esposa, fue detenido ayer y confesó ser el autor del crimen.
Fuentes policiales identificaron a la víctima como Mónica Adriana Bauzá, de 43 años, quien
estaba desaparecida desde el 18 de agosto de 2009 cuando, según su ex marido, Juan Agustín Segovia,
de 50 años, salió rumbo a su trabajo en la localidad de Gonnet y no regresó. Días después, sus
familiares denunciaron su desaparición ante la policía y no creyeron la versión dada por el hombre,
de quien sospecharon siempre, explicó ayer la madre de la mujer, Marta Bauzá.
El hallazgo se produjo tras el arresto de Segovia, quien se hallaba prófugo desde diciembre
último y al ser encontrado por la policía cuando mendigaba por el barrio porteño de Constitución
confesó que había matado a su ex mujer de un palazo y que luego la había enterrado en su casa.
Entonces, efectivos de la Dirección de Investigaciones Complejas de La Plata realizaron
excavaciones en la humilde vivienda del acusado, situada en los fondos de la de su ex mujer, y
hallaron el cadáver vestido, calzado con zapatillas y tapado con una bolsa. Estaba unos 60
centímetros debajo de un contrapiso.
El confeso homicida vivía en ese lugar hace cinco años, cuando se separó de Mónica después de 30
años de convivencia y tener tres hijos de 11, 12 y 26 años. Los dos menores vivían con ella y la
policía presume que sabían lo sucedido pero no se animaron a contarlo.
Durante la investigación judicial, llevada adelante por la fiscal platense Ana Medina, los
familiares aportaron a la causa evidencias de que Segovia solía maltratar a Bauzá y, en el marco de
esa hipótesis, en diciembre pasado se dispuso realizar un allanamiento en las viviendas de ambos
integrantes de la pareja. El procedimiento se realizó el 7 de diciembre pasado con el
consentimiento de Segovia, quien dejó pasar a la policía y la guió en sus tareas.
Se escapó. No obstante, en un momento del operativo el hombre dijo que iba hasta el
dormitorio de sus hijos, en el sector de la casa de su ex mujer, oportunidad que aprovechó para
escapar del lugar sin llevarse dinero, ropa, su celular ni sus remedios para la diabetes. Desde
entonces nada más se supo de él hasta ayer, cuando lo encontraron mendigando como un indigente en
Constitución.
Al verse rodeado por la policía, Segovia confesó que había matado a su ex esposa y que la había
enterrado en su vivienda. Por orden judicial, la policía excavó el sitio indicado por el sospechoso
y halló el cuerpo.
Tras conocer la noticia, la madre de la víctima dijo que el hallazgo confirmó las sospechas que
desde el inicio tuvo la familia: que Mónica nunca había salido de su casa y que algo le había
sucedido bajo su propio techo. Al respecto, la mujer cree que sus nietos menores pudieron ser
testigos de lo sucedido y que no se atrevieron a contarlo, al igual que el conocimiento del hecho
que pudo tener el mayor de los hijos de la pareja.
Sobre las relaciones familiares, ayer trascendió que Bauzá siempre tuvo una mala relación con su
marido y que también habría tenido discusiones con el mayor de los hijos, quien habría querido
llevar a vivir a la precaria casilla a su novia aunque la víctima insistía en que allí no había
lugar.
Sospechas. Pedro Bauzá y Marta Eleonor Miranda, padres de Mónica, siempre sostuvieron que su
hija “no desapareció por su propia voluntad” y sospechan que no sólo el ex marido la
mató sino que el hijo mayor habría sido cómplice del caso.
“Acá también está incluido el hijo y la mujer del hijo, porque Mónica” no quería
“meter a esa mujer adentro de la casa y por eso la mataron”, dijo Marta.
Según el padre de la víctima, el ahora detenido “era agresivo, decía que si ella no era
para él no iba a ser para nadie. El la quería mucho, nunca aceptó la separación, pero nunca
pensamos que iba llegar a semejante barbaridad”, contó Pedro.
En tanto, una prima de Mónica sostuvo que el cuerpo “fue enterrado donde ella tenía su
cama, pero ahora ese lugar está a la intemperie”. Y sostuvo que “es muy dudoso que una
sola persona pueda hacer un pozo tan profundo y taparlo solo, sin que nadie escuchara
nada”.
También hubo cuestionamientos para la policía. “No se puede creer que la policía no haya
encontrado nada, hicieron cinco o seis inspecciones en esa casa y el cuerpo de mi hija estaba
ahí”, dijo el padre de la mujer.
Segovia, quien había trabajado como camillero en el policlínico de La Plata, quedó a disposición
de la fiscal Medina para ser indagado en los próximos días.
(Télam/DyN)
Cómplice
“Creo que mi sobrino mayor, que es policía, es cómplice de su
padre. Mi ex cuñado es una persona muy enferma, diabética, y no pudo cavar el pozo solo”,
dijo Hugo Bauzá, hermano de Mónica. “En ningún momento él dijo la verdad, hizo cuatro
declaraciones distintas en la causa y por eso nosotros también tenemos sospechas”,
comentó.