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Todo un país conmovido por los cuatro chicos muertos en la playa

Quedan cuatro internados por la tragedia en el balneario Afrika de Villa Gesell. Los cuerpos de las víctimas del rayo eran trasladados a sus ciudades de origen. Ayer a la mañana murió Priscila Ochoa (16).

Sábado 11 de Enero de 2014

Las familias de las cuatro víctimas del rayo que cayó en una playa de Villa Gesell, comenzaron ayer a trasladar los cuerpos a las ciudades de donde eran originarios, y sus amigos y allegados los esperaban con dolor mientras los municipios declararon días de luto.

La conmoción ciudadana por la tragedia trascendió largamente la zona balnearia y fue prácticamente la noticia más comentada del día en el país. El balneario Afrika, donde ocurrió, estuvo ayer abierto y muchas personas se acercaron al lugar. Incluso alguien dejó un ramo de flores en una de las reposeras de la primera fila de carpas, donde estaban los chicos que murieron.

El cuerpo de Gabriel Rodríguez, de 20 años, fue trasladado a Henderson, localidad de 9.500 habitantes en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires. Hacia allí fue llevado por una comitiva de funcionarios de esa comuna junto al grupo de cuatro compañeros que veraneaba con él. "Gabito", hijo de una maestra de Henderson, era fanático de las motos y había terminado recientemente el secundario.

En tanto, familiares y allegados a Agustín Irustia, de 17 años, lo recibieron anoche a las 20.15 en San Luis donde llegó en un vuelo privado pagado por el gobierno provincial. Fabián Irustia, de 45 años, papá de Agustín, es entrenador de vóley de Lafinur y también de la selección de San Luis y también resultó herido en el accidente.

"No tengo más vida. Murió mi hijo de 17 años en mis brazos. Después de eso no existe más nada", dijo Fabián en una nota por televisión . Agregó que "toda la gente, todos los chicos, están pidiendo que lo velemos en el club, pero yo no estoy capacitado para tomar una decisión así". Aseguró que su hijo "tenía un proyecto de vida, era un buen jugador, no tenía problemas con nadie, era un sol".

Irustia relató que al momento de la caída del rayo "estaba toda la familia reunida, no había truenos, no había relámpagos y estaba nublado y llovía y por eso nos protegimos en las carpas".

"Al rato escuchamos una explosión y terminé con el cuerpo de mi hijo tirado, el más chico también, mi sobrina de la vida también falleció (Priscila); es increíble lo que nos ha pasado". Agustín estaba jugando a la pelota en la playa cuando ocurrió la tragedia.

A su vez Priscila Ochoa, de 16 años, quien falleció ayer a la mañana pese a los esfuerzos realizados en el Hospital de Villa Gesell, esperaba en la morgue de Pinamar su traslado a la ciudad de San Luis ya que los familiares aguardaban la evolución de su hermana Salma, internada en el Hospital Tetamanti de la ciudad de Mar del Plata.

Priscila era hija del vicepresidente del club Atlético Lafinur, Fabián Ochoa, árbitro nacional y técnico del equipo, herido también por el rayo, y mantenía una estrecha relación con Agustín Irustia. La adolescente jugaba al vóley y también integró la selección puntana en los juegos binacionales.

Las dos familias, Irustia y Ochoa, se conocían desde hace tiempo y era habitual que compartieran vacaciones y proyectos deportivos.

En tanto, los familiares de Nicolás Ellena, de 19 años, nacido en la localidad bonaerense de 9 de Julio, pero que vivía en La Plata desde el año pasado para seguir sus estudios de Ingeniería, no habían decidido hasta anoche el momento de su traslado. Nicolás era alumno de 3º año de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica Nacional y merced a su muy buen desempeño fue seleccionado como becario de investigación en el LEMaC, centro dedicado a las investigaciones viales.

También jugador de vóley del club Universitario, había viajado a Villa Gesell de vacaciones junto a toda la familia de su novia, Victoria Prestera, quien también resultó herida.

Voley. La cancha de vóley donde jugaban habitualmente algunas de las víctimas, ubicada frente al mar, ayer no tuvo actividad y si bien en el resto del balneario había gente en carpas alquiladas el silencio dominó la escena.

Las únicas conversaciones tornaron a la tragedia, mientras que algunos curiosos se acercaban a los puestos de la televisión para escuchar en vivo algunos de los testimonios.

Heridos. Hasta anoche permanecían internados cuatro pacientes, entre ellos la hermana de Priscila, Salma, de 11 años. Los restantes son Laura Blanco (44), en terapia intensiva, Hernán Vila (41) y Carlos Prestera (53). Todos, según el intendente de Gesell, Jorge Rodríguez Erneta, "evolucionan favorablemente".

Mariano Pinazo, un guardavidas de un balneario vecino, contó que socorrió a Laura Blanco, quien "estaba muy mal, la sacamos del paro (cardiorespiratorio) y pudimos compensarla hasta que llegaron los médicos".

El jefe de Seguridad en Playa de Gesell, Carlos Churrupi, dijo que los guardavidas actuaron impecablemente: Pinazo, Federico Campi, Agustín Rosberg, Karina Naja y Juan Fernández, quienes "se pusieron al hombro una misión casi imposible. En pleno caos, con técnicas de reanimación cardiopulmonar, salvaron la vida de varias personas", aseguró el funcionario municipal.

“Vi gente volar por el aire”

Uno de los carperos que resultó herido y recibió el alta médica dijo: “Vi cómo dos o tres personas volaban por el aire”. Otro compañero de trabajo en el balneario afirmó que “se produjeron dos rayos, el primero dio en la carpa y tiró a la gente a la arena, y el segundo fue más leve”. Señaló que cuando se inició la lluvia “del agua salieron todos” pero quedaron en la playa y ante la caída del primer rayo “se escucharon gritos y rescatamos gente. Algunos tenían quemaduras, gente que vomitaba, que estaba mal. Fue tremendo”. Indicó que los guardavidas “hicieron masajes de reanimación pero dos chicos murieron en el acto”.

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