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Taxis: el municipio le baja el tono a la modalidad de pago con tarjetas

Movilidad urbana. Desde la Municipalidad advierten que la implementación de esa tecnología en los coches de alquiler aumentará los costos del servicio público.

Lunes 01 de Diciembre de 2014

Para la Municipalidad, implementar las tarjetas sin contacto, de débito y crédito para cancelar viajes en los taxis de la ciudad será “costoso y complejo”. Lo admitió la secretaria de Servicios Públicos, Clara García, tras enviar al Concejo el estudio de factibilidad sobre la aplicación de esa modalidad de pago para los coches en alquiler. Según el estudio, utilizar esa tecnología en todo el sistema demandará 350 mil dólares, y 400 dólares por equipo para cada unidad. La funcionaria aclaró que “técnicamente la opción es viable y es un buen momento para debatirla”. Según los tacheros, el dispositivo aumenta los costos “un 20 por ciento”.
  Semanas atrás, el Ejecutivo remitió al Palacio Vasallo el informe solicitado por los ediles sobre la posibilidad de implementar una prueba piloto para el pago de taxis mediante uso de tarjetas de débito, crédito y tarjeta sin contacto.
  El pedido de los concejales surgió como alternativa al pago en efectivo para reducir los hechos de robo e inseguridad que denuncian a diario peones y titulares de licencias.
  Esa opción piloto, proyectada para entre 10 y 30 taxis, tendría un costo de 80 mil dólares, y otros 400 dólares para adquirir los dispositivos para cobro. Ampliarlo a toda la flota demandaría 350 mil dólares.
  El análisis de factibilidad advirtió sobre la necesidad de ampliar los 700 puestos de venta y carga que actualmente tiene la tarjeta sin contacto, hasta ahora sólo utilizada para los viajes en colectivos.
  “El estudio demostró que técnicamente es viable la opción inicial de usar la tarjeta sin contacto para pagar los viajes en taxis, para después pensar en una eventual ampliación a débito y crédito”, resumió García.
  No obstante, la funcionaria admitió que su aplicación “sería costosa y tiene sus complejidades operativas: son muchas variables a tener en cuenta que deben ponerse sobre la mesa al momento de tomar una decisión”.
  “Lo ideal es avanzar, planificar y darles a los pasajeros la opción del pago con tarjeta, sin eliminar el pago en efectivo como ocurre en los comercios. Ese es el horizonte al que uno aspira”, indicó.
  De todos modos, la titular de Servicios Públicos advirtió: “No hay en el país un antecedente de una flota de 4 mil unidades que sume ese dispositivo, con la particularidad que en Rosario la propiedad de licencias está muy atomizada y no concentrada”.
  La realidad del mercado tachero en la ciudad supone, según García, “una fuerte inversión en tecnología y logística por unidad cuyo recupero puede demorar cierto tiempo”.
  El relevamiento mencionó como tareas previas a la implementación del pago de taxis con tarjeta sin contacto la necesidad de adecuar el sistema vigente para utilizar múltiples servicios (validaciones de información en sistema de procesamiento, adecuación de sistemas informáticos e incrementar la capacidad de procesamiento).
  Además, marcó como restricción inicial que el sistema de pago no estaría conectado al reloj odómetro en una primera fase. Con lo cual, el conductor tendrá que digitar el importe a cobrar.
  El estudio de factibilidad enumeró varios gastos operativos que van desde el costo de red de carga (comisión de comercios y seguros) a la red de uso (servidores y sistemas de información central para procesamiento).
  También se mencionaron costos de lo que demanda la operación y mantenimiento de equipos de cobro a bordo de las unidades. Y alertó sobre la existencia de gastos financieros e impositivos.
  Si la tarjeta sin contacto como medio de pago para viajes en taxis supone cierta complejidad, extenderlo a débito y crédito lo amplifica. De entrada, implica invertir en redes de cobranza utilizando dispositivos inalámbricos, sujeto a la firma de convenios con entidades bancarias.
  Esa modalidad tiene un costo fijo mensual por el dispositivo, aranceles no inferiores al 3 por ciento, deducciones y retenciones de impuestos. Además, el plazo de acreditación del pago no es inmediato: el estándar es de 18 días, para tarjetas de crédito, y 48 horas para débito.

“Tendríamos que subir cerca del 20% la tarifa”

“El estudio de factibilidad demostró en los hechos que es imposible aplicar las tarjetas sin contacto, de débito y crédito para pagar el viaje en taxi”, opinó Mario Cesca, referente de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti). Y agregó: “Los altísimos valores encarecen los costos y tendríamos que subir cerca de un 20 por ciento la tarifa para financiarlo”.
  “El estudio no hizo más que confirmar todo lo que venimos diciendo hace tiempo: que no se puede dejar de cobrar en efectivo y que sumar otras modalidades de pago encarece mucho el servicio”, enfatizó Cesca.
  Pero el dirigente fue más allá: “Si existe tanto interés en velar por la seguridad de los taxistas, no hay que perder de vista que, al sumar nuevos equipos en los coches, tendremos cerca de 15 mil pesos en tecnología y otros elementos. Nos van a querer robar por esa plata para después venderlo en el mercado negro”.
  El referente de una de las cámaras de titulares de licencias estimó que, de implementarse esa forma de pago, “los costos subirían cerca de un 20 por ciento, y trasladarlo a la tarifa es imposible porque cada día hay menos pasajeros”.

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