El número de víctimas fatales del derrumbe de tres edificios en Río de Janeiro aumentó ayer a 14, tras el hallazgo de nueve cuerpos en los escombros del desastre ocurrido en la noche del miércoles en la zona céntrica de la ciudad brasileña.

El número de víctimas fatales del derrumbe de tres edificios en Río de Janeiro aumentó ayer a 14, tras el hallazgo de nueve cuerpos en los escombros del desastre ocurrido en la noche del miércoles en la zona céntrica de la ciudad brasileña.
El número de desaparecidos era estimado por las autoridades en alrededor de 20, pero el jefe de la Defensa Civil, el coronel Sergio Simoes, admitió que ya no había esperanzas de encontrar a nadie con vida.
"Lamentablemente, ya no creemos que haya supervivientes. Todos los cuerpos estaban muy heridos, lo que demuestra que hubo un impacto muy fuerte de la estructura. No hemos retirado ningún cuerpo que no presentara algún tipo de trauma", dijo Simoes, quien coordina las búsquedas de las víctimas.
Según el oficial, los cerca de 100 bomberos que trabajan en la remoción de los escombros llegaron a un punto donde estarían soterradas las víctimas todavía dadas como desaparecidas.
"Estas personas están concentradas cerca de la escalera, lo que nos hace creer que intentaron salir del edificio cuando detectaron las señales del derrumbe", agregó el jefe de la Defensa Civil, quien afirmó que todavía no hay un plazo para el fin de los trabajos.
Pese a que las autoridades descartaron la posibilidad de hallar a supervivientes, las decenas de personas que desde la noche del miércoles aguardan noticias sobre familiares y amigos desaparecidos mantienen viva la esperanza.
"Estamos todos preocupados, pero la esperanza se mantiene", dijo César Vasconcelos, de 41 años, cuyo hermano menor, Luiz, trabajaba en uno de los edificios.
Según el alcalde Eduardo Paes, hasta ayer habían sido retiradas 15.000 toneladas de escombros, correspondientes al 80 por ciento del total.
La tragedia generó conmoción en Brasil y perplejidad entre los expertos, que buscan descubrir la causa del derrumbe ocurrido cerca del centro histórico de la ciudad que recibirá la final del Mundial de fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
Jugador
El ex futbolista brasileño Jorginho, quien fue asistente del seleccionador Carlos Dunga en el Mundial de Sudáfrica 2010, reveló que fue alcanzado por el derrumbe. En su Twitter, el ex lateral de la selección brasileña escribió: "Gustavo, primo de mi esposa, estaba allá. Rezamos por un milagro. Amigos, únanse a nuestras oraciones, gracias!"


