Es notable la capacidad de retroalimentarse el sistema capitalista mundial generando crisis que beneficiarán a unos pocos, en detrimento de la gran mayoría de la población. Estimo, estamos presenciando uno de los últimos estertores de este sistema, tan perverso, inhumano y cruel, que no vacila en enviar a la muerte a millones de personas, a denigrar y envilecer a gran parte de la población mundial, condenándolas a la marginación social y a la pauperización económica. Me llama poderosamente la atención, escuchando diversos noticieros, con supuestos ilustrados que tendrían la obligación de aclararnos de verdad cuál es el sentido y cuáles son las consecuencias, y por quiénes es originada semejante desventura humana. Desde una óptica de un lego total en la materia, pero usando el sentido común, que dicen, es el más común de los sentidos, escucho y leo en diversas publicaciones que los gobiernos de las principales potencias mundiales salen al rescate o a salvar a las grandes corporaciones bancarias del mundo, es decir al sistema financiero global. Apuntando con un poco de lógica, me parece que las corporaciones financieras, si bien son sociedades anónimas, pero no son tan anónimas las personas que están detrás de las mismas. Estas corporaciones obedecen a directorios, obedecen a leyes de la economía monopólica, y son manejadas por personas. De acuerdo a lo leído, estudiado y visto, y empiezo por nuestro país, y no creo equivocarme, en todo el mundo las personas utilizaban a las entidades bancarias como un lugar seguro donde guardar sus ahorros y éstas eran herramientas de desarrollo social. En muchísimos casos eran desviados estos fondos para hacer inversiones que beneficiaban exclusivamente a los propietarios de estas entidades bancarias, ya sean privadas, nacionales, provinciales o municipales, y que, en nuestro país a partir de la década del 90, con la ley de privatizaciones, pasaron a ser entidades financieras con fines de lucro y no las entidades con fines sociales con que fueran creadas. Este fenómeno ocurrió en todo el mundo y las entidades financieras se hicieron tan poderosas que pasaron a controlar y hasta dirigir Estados. No es casualidad que las principales potencias mundiales quieran rescatar, principalmente a las empresas automotrices, aduciendo el mantenimiento de las fuentes de trabajo, lo cual es una falacia total, ya que las automotrices, juntamente con las petroleras, son subsidiarias de las entidades financieras, y entidades como el Citygroup y la Banca Morgan, por nombrar solamente algunas, son las principales beneficiarias del vaciamiento estatal de las naciones del mundo en detrimento de los trabajadores a nivel mundial. Esto de la crisis mundial, es una creación fantástica del sistema monopólico, capitalista financiero mundial y que irá concentrando cada vez más las riquezas globales en cada vez menos manos. ¿Quiénes tendrán el coraje de llamar a las cosas por su nombre? La desinformación que recibimos de los medios contribuye a nuestra ignorancia global que no nos deja ver la verdad. No nos clarifican en su verdadera dimensión y nos distraen de lo fundamental: que esto se trata de una burda maniobra originada desde los EEUU para continuar empobreciendo a los pueblos del mundo. Es evidente que a estos buitres internacionales no les interesa la gente sino su afán de concentración de riqueza.






























