La presidenta Cristina Fernández justificó ayer la quita de hasta el 80 por ciento en subsidios al gas y al agua al afirmar que se trata de una "tarea de equidad", mientras la oposición advirtió que el incremento en las tarifas "repercute en el poder adquisitivo del salario".
A través de la red social Facebook, la mandataria resaltó el momento en el que el Ejecutivo tomó la medida al indicar que "la Argentina de 2003 necesitaba subsidios" ya que en esa época "a la gente se le iba" una parte muy importante de los ingresos "en tarifas que estaban dolarizadas y sus sueldos no estaban dolarizados".
Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que el gobierno va a seguir "subsidiando al transporte público" por lo que "no hay que esperar ningún aumento de colectivo ni de trenes".
Luego que el gobierno anunciara que reducirá entre el 17 y el 80 por ciento los subsidios que aplicaba a las tarifas de gas y de agua, el líder del Frente Renovador, el diputado Sergio Massa, reclamó la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias porque esta medida "afecta directamente el poder adquisitivo".
En el mismo sentido se expresó el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, quien vaticinó que la reducción en los subsidios alcanzará "a la luz", y consideró que habrá que "compensar este tarifazo con una rebaja de impuestos".
En tanto, el ex presidente del Banco Central Alfonso Prat Gay sostuvo que la medida es un "tarifazo" que responde al "manual del Fondo Monetario Internacional".
Massa indico que "no" hay "ninguna duda que así como la inflación en alimentos y bebidas repercute en el salario de la gente, las modificaciones tarifarias repercuten en el salario de la gente, como también repercute el impuesto a las Ganancias".
En tanto, el ex secretario de Energía Alieto Guadagni criticó la forma en la que fue ejecutada la quita de subsidios al considerar que "no puede" realizarse de "manera brusca" y evaluó que la "normalización tarifaria" de los servicios públicos "debería llevar entre dos y tres años".
La presidenta recordó que los subsidios se aplicaron en 2003 y "fueron pensados para la sociedad para que consuman y para la industria y el comercio para darle competitividad". Luego dijo que "las cosas han cambiado, millones de argentinos han conseguido trabajo y han visto mejorar sus salarios". Tras afirmar que "la reducción de subsidios es una tarea de equidad", Cristina escribió que esto "también tiene que ver con que aquellos que lograron una mejor posición económica ahora puedan pagarlo".
Urribarri: "Soy la continuidad explícita de
este gobierno"
El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, se definió como "la continuidad explícita de este gobierno" y llamó a los kirchneristas a no "debilitarse" porque, advirtió, "nos pueden succionar esos candidatos light".
"No nos dispersemos; juntémoslos cada vez más, porque si nos dispersamos nos debilitamos y si nos debilitamos nos pueden succionar esos candidatos light, que son la clara expresión de los poderes de las corporaciones económicas que decidieron sobre la vida y la suerte de las personas durante 50 años en Argentina", manifestó.
"Nosotros nos consideramos la continuidad explícita de este gobierno. Y cuando digo la continuidad de este proyecto, digo la continuidad de este gobierno, con estos hombres, con este tipo de gestión. Nos consideramos la expresión de la continuidad del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner desde donde ella quería estar, porque bien ganado que lo tiene y se lo merece", amplió el mandatario mesopotámico.