El comisario Juan Carlos Paggi fue ratificado ayer como jefe de la policía bonaerense y cuatro superintendentes que componen la cúpula de la fuerza fueron relevados, en el marco de una reestructuración anual que se anticipó con la aparición de los cuerpos de la familia Pomar.
En forma paralela, una comisión de la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad llegó ayer a Pergamino para investigar la actuación de policías que intervinieron en el caso de la familia que estuvo 24 días desaparecida y los supuestos llamados sobre el mortal accidente.
La medida sobre la cúpula policial fue dispuesta por el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, quien negó que exista una purga policial o que el gobernador Daniel Scioli le haya pedido cambios, aunque reconoció que las modificaciones en los puestos más importantes "indirectamente están relacionados" al caso Pomar.
"Digamos que indirectamente (está relacionado al caso Pomar). Al producirse esta situación, donde abrimos una investigación de Asuntos Internos y corrimos algunos jefes de Pergamino, me pareció oportuno que quien vaya a ser el nuevo superintendente de zona tenga que estar conmigo eligiendo a los reemplazantes", dijo.
Según la cartera provincial, los jefes que dejan la cúpula de la policía son los superintendentes de Investigaciones, Antonio Torreira; de Interior, Mateo Barragán; de Coordinación Operativa, Ernesto Araguez; y de Seguridad Vial, Ernesto Giménez.
Los reemplazantes serán dados a conocer en las próximas horas, dijeron voceros oficiales.
Ya habían sido relevados de sus cargos el jefe de la DDI de Pergamino, Julio Golpe; el jefe de la Departamental de esa misma ciudad, Roberto Gabín; y el jefe de Seguridad Vial de San Andrés de Giles, Carlos Arturo Marano.
Acelerar cambios."Como hubo algunos cambios en la tercera línea de la zona de Pergamino, me pareció oportuno acelerar algunos cambios que ya estaban previstos en la cúpula, para que los nuevos superintendentes participen en la elección de los nuevos jefes departamentales y de la DDI", dijo Stornelli a radio Diez.
El ministro agregó que tiene "la impresión de que tal vez una orden que fue dada por la fiscal (de Pergamino, Karina Pollice) no fue ejecutada de la manera más conveniente".
"Quienes ejecutaron las tareas de búsqueda, tal vez no lo han hecho con la diligencia que tenían que hacerlo. Pero bueno, a mí no me toca juzgar la bronca de la gente, aunque sí es comprensible", agregó.