Rosario es cuna de artistas, frase más que cierta y también explotada por propios y extraños. Pero también lo es de cantantes. Van pasando las generaciones y siempre hay una voz (masculina, para el caso) que tiene su sello. Primero fue Nebbia, después Baglietto, Fito y Goldin, y aun a riesgo de que queden muchos afuera, se podrían citar a Fabián Gallardo, Coki Debernardi, Pablo Pino, Franz Funes, Pablo Jubany, y tantos más. Pero Ike Parodi es nuestro Robert Plant. No hay un cantante de la ciudad que pueda llegar con los agudos tan arriba con una impronta rockera y blusera tan particular. Ahora, con “Sin gravedad”, pone el grito en el cielo también en la composición, con diez canciones empapadas de rock.“No voy a perder mi identidad”, canta en “Cambiar el mundo”.Y aunque lo sigan comparando con el vocalista de Led Zeppelin, Parodi es más Ike que nunca.

































