Buenos Aires.— Un grupo de hombres armados y encapuchados asaltaron la
sucursal del Banco Provincia de Buenos Aires de General Las Heras y escaparon con unos 700.000
pesos que robaron del tesoro de la entidad financiera.
Una fuente policial indicó que el hecho se inició cerca de las 6 de
ayer, cuando cuatro desconocidos lograron ingresar por el ventiluz de la cocina a la sucursal del
Banco Provincia de Buenos Aires, situado en en esa ciudad del sudoeste de la provincia de Buenos
Aires. Para entrar al edificio, los ladrones sacaron con una barreta la reja del ventiluz de la
cocina, que se conecta con un patio interno del edificio donde permanecieron, ya que ese es el
único lugar del edificio donde no hay sensores ni alarmas, dijo el vocero policial.
Luego esperaron la llegada del gerente, el tesorero, el custodio
policial y otros empleados del banco, a quienes fueron inmovilizando a medida que entraban y los
obligaron a desactivar las alarmas y las cámaras de seguridad. Una vez que llegaron las personas
indicadas para abrir el tesoro de la entidad, los delincuentes se apoderaron de todo el dinero que
había, unos 700.000 pesos, aunque anoche se esperaba la realización de un arqueo para determinar la
suma exacta robada.
Con el botín en su poder, los asaltantes escaparon por una puerta
lateral, cuya llave le habían sustraido al policía. El vocero policial señaló que los pesquisas
creen que el asalto contó con un alto grado de planificación y no descartan que los delincuentes
tuvieran información interna. La sospecha surgió no sólo por el lugar elegido para entrar, el
ventiluz de la cocina, que no es captado por las cámaras de seguridad, sino también por los
cuidados que tuvieron de no moverse dentro del edificio. Antes de irse, los ladrones le robaron al
policía el arma reglamentaria, una pistola 9 milímetros, y el chaleco antibalas a quien, junto con
los empleados, ataron y encerraron en una habitación, donde funciona el archivo del banco.
El vocero policial contó que, al escapar, tres de los delincuentes
abordaron una Fiat Fiorino y una camioneta Ford Eco Sport con las que habían llegado. En tanto, el
cuarto ladrón, que se retrasó en la huida, al ver que sus cómplices se habían marchado, detuvo al
conductor de un Fiat Palio que en ese momento pasaba por la puerta del banco y huyó en ese auto.
La fuente policial consideró que este delincuente se unió luego a los
otros, a unas cuatro cuadras del lugar, donde fue encontrado abandonado el Fiat Palio que había
robado.



































