La noche del domingo 15 de febrero, mi hija y mi yerno viajaron a Villa Gesell por la empresa de Mercobús, coche Nº 1890. El mismo debía llegar a las 22.15 proveniente de Carlos Paz, recién lo hizo a las 23.15. Hasta ahí era solamente un atraso, el problema se generó cuando mis hijos pretendieron subir y ocupar los números de asientos que les habían asignado el 19 de enero, cuando compraron los pasajes. Dichos asientos estaban ocupados. Ellos los habían elegido intencionalmente en la parte baja del micro, ya que mi hija está embarazada de cinco meses y por la noche utiliza el sanitario con más frecuencia que otras mujeres que no cursan un embarazo. Ante esta dificultad me dirijo a la ventanilla y reclamé los asientos, ya que el hecho de no viajar cómoda podría perjudicar su estado de gravidez. Tras una acalorada discusión se me sugirió que o bien no viajara o que aceptara los asientos que estaban desocupados en la parte alta del coche, bajando por la escalera interna las veces que necesitara usar el sanitario, con riesgo de caerse, ya que la visibilidad no es buena sumado a esto el movimiento del micro. Tengo entendido, ya que hice averiguaciones, que esta empresa no es la primera vez que hace esto. Una persona me dijo "señora, vivimos en Argentina". Pienso que no es lógico que por ser argentinos debamos dejar que nos manipulen a su antojo. El respeto hacia el prójimo es lo que nos falta a los argentinos. Deberían tomarse medidas para que esta situación no se repita.
































