El comerciante que hace doce días baleó al ladrón que intentó asaltarlo en el
acceso sur reveló un tramo hasta ahora desconocido de la violenta secuencia al declarar sobre el
suceso en Tribunales: dijo que diez minutos después de efectuar el disparo que hirió al asaltante
en el abdomen, mientras esperaba que llegara una ambulancia, "se acercó un grupo de personas
armadas y efectuaron siete u ocho balazos que lo obligaron a salir del lugar en el auto con las
cubiertas reventadas", según reprodujo un vocero judicial.
Esa faceta del episodio ocurrido hace dos semanas en el acceso sur y Güiraldes,
a 70 metros de la salida de avenida Uriburu, fue revelada por el comerciante Roberto F., de 37
años, durante su declaración indagatoria en el juzgado de Instrucción a cargo de Juan José
Pazos.
En su testimonio el hombre mencionó algunas personas que habrían presenciado ese
incidente —entre ellos su abogado, a quien había llamado por celular tras efectuar el
disparo— y policías del Cuerpo Guardia de Infantería que, según relató, atinaron a refugiarse
detrás del móvil ante el ataque a tiros.
F. fue interrogado por el delito de exceso en la legítima defensa mientras se
investiga el hecho en el que fue baleado en el estómago Cristian Martín Olguín, un muchacho de 21
años con antecedentes penales que vive a ocho cuadras del lugar, y que está acusado de intentar
asaltar al comerciante cuando éste regresaba a Villa Gobernador Gálvez con su esposa. Olguín
permanecía internado por la herida y el juez Pazos dispuso que sea examinado por un médico forense,
para evaluar si está en condiciones de declarar.
Emboscado.El incidente fue a las 20 del miércoles 23 de octubre cuando F. iba al
mando de su Ford Focus y no pudo esquivar unas piedras colocadas sobre el asfalto que provocaron el
reventón de las dos cubiertas del lado izquierdo del auto. Esto lo obligó a detener la marcha
frente a la escuela Santa María Dominga Mazzarello para cambiar las gomas. En ese momento, de
acuerdo con la policía, se acercó Olguín empuñando un revólver calibre 32. El comerciante sacó del
auto una pistola Pietro Beretta 9 milímetros de la que sólo tenía permiso de tenencia y efectuó "un
único disparo", dijeron las fuentes.
En su declaración, el comerciante dijo que "sabía tirar y por eso apuntó de la
cintura para abajo". Olguín cayó herido en la tierra. F. detalló que luego del disparo llamó a una
ambulancia, a la policía, a su abogado y a un servicio de rescate mecánico para que retiraran el
auto. Y dijo que a los diez minutos, cuando ya estaban en el lugar el abogado y una patrulla del
Cuerpo Guardia de Infantería, se acercaron corriendo personas presuntamente allegadas a Olguín que
los atacaron a disparos. Según F., esos tiros no fueron respondidos. Siempre según fuentes
judiciales, el comerciante sostuvo que se fue del lugar en el auto "como pudo", mientras que los
efectivos se resguardaron tras el móvil.
Finalmente una ambulancia trasladó al supuesto asaltante al Hospital de
Emergencias, adonde ingresó directamente al quirófano. Después quedó internado en terapia
intensiva, con custodia policial. Le incautaron un revólver calibre 32 con cuatro cartuchos en el
tambor, dos de ellos percutados.
En tanto, el comerciante fue demorado en la seccional 16ª y a la medianoche,
previa consulta con el juez Pazos, quedó en libertad. Entregó la pistola 9 milímetros para la
realización de pericias.
El dato incorporado por el comerciante en su indagatoria judicial añadió una
nueva secuencia al incidente que ahora el juez Pazos deberá aclarar., y que podría implicar la
comisión de otros delitos por parte de personas aún no identificadas. "Prestó una declaración con
lujo de detalles que, en principio, lo colocan en una posición claramente defensiva", dijo una
fuente de la causa. De todos modos F. sigue imputado, en libertad, mientras continúa la
investigación de los distintos tramos del incidente.
El lugar donde el conductor baleó en el estómago a Cristian Olguín.