"Los niños nacen de un repollo, los trae la cigüeña". Era común en otras épocas cuando los padres con poca psicología y educación se veían acorralados por preguntas sexuales de los niños, contestar con fábulas o fantasías inconsistentes que tarde o temprano se estrellarían con la realidad. Entiendo que mucha gente busque a la religión como algo mágico, esperanzador, e inclusivo dentro de un rebaño espiritual. El problema se plantea cuando el pastor que lleva el rebaño, por ignorancia o por ser humano con sus limitaciones, los conduce a un acantilado, y el rebaño lo sigue ciegamente, sin cuestionamientos. La noticia reza: "Colegios católicos de Mendoza rechazan una vacuna obligatoria, aducen que la dosis del virus del papiloma invita a las alumnas a tener relaciones sexuales". Nunca he visto que una vacuna sea una "autorización" para hacer o dejar de hacer algo. Quizás, esa "autorización" contra niños indefensos la asuman los pederastas que se extralimitan de su poder en algunos de esos internados o colegios. La utilización del condón como forma de profilaxis contribuye a la limitación y contención del virus del papiloma humano. No obstante, el cardenal Alfonso López de Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, del Vaticano, advierte a la audiencia que "los condones se fabrican en secreto con muchos agujeros microscópicos, a través de los cuales puede pasar el virus del sida". Otros en su homilía declaran que "la Iglesia es contraria al uso del preservativo y las relaciones entre un hombre y una mujer deben ser naturales". Los progenitores que se imaginan son "testigos de Jehová", niegan a sus hijos el permiso para transfusiones de sangre. Los fundamentalistas chiíes de Irán "entregan" a sus hijas de nueve años en matrimonio (inspirados por la "esposa" del profeta Mahoma). El Antiguo Testamento cuenta que las mujeres son un clon del hombre para su uso y disfrute. Aceptar la propagación del cáncer cervical por una religión no es muy distinto ni moral ni intelectualmente de sacrificarlas en un altar de piedra. Una ancestral e histórica combinación religiosa: represión y negación. Este es el momento de discernimiento: cuando las religiones atentan contra la salud pública.






























