El proyecto de ley que prevé un blanqueo de divisas, enviado por el Ejecutivo al Congreso, trae a la memoria lo ocurrido en Diputados cuando el primer blanqueo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El 10 de diciembre de 2008 se reunió la Cámara baja para tratar un blanqueo de capitales que incluía una generosa moratoria. El kirchnerismo tenía los votos justos para conseguir quórum. Aquellos 129 votos fueron finalmente 131 –ya en la madrugada del 11 – gracias a la “colaboración” de Eduardo Lorenzo (Borocotó Junior) hijo del recordado periodista deportivo Ricardo Lorenzo Rodríguez, más conocido como “Borocotó”. Eduardo Lorenzo obtuvo su banca en las elecciones nacionales del 25 de octubre de 2005 integrando la lista del partido Propuesta Republicana –inspirado por Mauricio Macri – pero a sólo 17 días de ser electo conformó un Movimiento Independiente unipersonal y se acercó al oficialismo. De profesión médico, Lorenzo justificó su apoyo al blanqueo de este modo: “Es un asco perdonar a los evasores, pero a veces hay que cortar una pierna para salvar al enfermo”. Nació así un nuevo término en la jerga política: “borocotización”, con el cual se denomina el súbito cambio de bando de una figura política. El blanqueo nos trae también el recuerdo del “traje a rayas para los evasores” que Néstor Kichner prometió en su discurso de toma de posesión de la Presidencia en 2003.




























