La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó ayer una apelación sobre la inmunidad del Vaticano en un caso que permitirá que funcionarios de la Santa Sede sean interrogados en juicios por abusos sexuales de niños por sacerdotes en iglesias estadounidenses.
La máxima instancia judicial estadounidense confirmó así la decisión de un tribunal de alzada para suspender la inmunidad del Vaticano en un caso de un eventual sacerdote pedófilo en Oregon (noroeste). Tras esta decisión, la Santa Sede había apelado ante la Corte Suprema.
El caso surge de la acusación de una persona, quien pidió permanecer en el anonimato, que alegó haber sufrido abuso sexual de un sacerdote irlandés en 1960 en Portland, Oregon, cuando el cura ya había sido acusado de pedofilia en Irlanda y en Chicago.
La víctima acusó al Vaticano de no expulsar el sacerdote o, al menos, de no haberlo castigado y apartado de sus funciones.
En la primavera boreal, cuando el caso fue tomado por la Santa Sede, la Corte Suprema había pedido la opinión del gobierno de Barack Obama en cuanto a la conveniencia o no de suspender la inmunidad del Vaticano.
El gobierno estadounidense solicitó a la Corte Suprema que dictaminara que el Vaticano disponía de inmunidad en este caso y que sus altos funcionarios, incluyendo el Papa, no podían ser interrogados.
El religioso en el centro del caso, Andrew Ronan, ya murió. La acción legal considera al Vaticano corresponsable de sus abusos, por haberlo trasladado de Irlanda a Chicago y luego a Portland aunque conocía las acusaciones en su contra.
“La acción de la Corte es una respuesta a las plegarias de miles de supervivientes a las molestias sexuales de los curas, que finalmente tendrán una oportunidad de tener justicia”, dijo Jeff Anderson, el abogado que acusa al Vaticano en el caso


























