El intendente de Baradero, Aldo Carossi, defendió ayer los controles de tránsito que se implementan en la ciudad al señalar que hay “rechazo de la ciudadanía” a normas viales y sostuvo que la comuna realizó diez mil infracciones y tiene 500 motocicletas secuestradas.
Carossi, quien lamentó los incidentes que provocaron la destrucción de oficinas del municipio tras la muerte de dos adolescentes, afirmó: “La ciudadanía no acepta que le obligaremos a usar casco y los chicos que no usan casco son tolerados por sus familias”, resaltó.
En ese sentido, el jefe comunal dijo que “el 70 por ciento de los que no usan casco pierden su vida”. Resaltó que en la ciudad “tenemos el problema del alcoholismo de la noche”, por lo que se implementaron “políticas sancionatorias”.
De hecho, la prensa de Baradero reportó ayer que entre la noche del viernes y la madrugada del sábado grupos de jóvenes que se pelearon a la salida de un pub rompieron vidrieras de un local y saltaron sobre varios vehículos que circulaban por la zona.
“Nosotros tratamos de hacer cumplir la ley, si somos castigados por cumplir la ley, estamos perdidos”, dijo el intendente.
Por otra parte, el funcionario remarcó que los juzgados municipales estaban “saturados” porque había “diez mil infracciones de tránsito” en el distrito y unas “500 motos secuestradas que nadie fue a retirar en la municipalidad, porque no tienen los papeles”.



























