Buenos Aires.— La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó ayer las condenas a prisión perpetua contra el ex jefe de inteligencia de la policía de Santiago del Estero, Antonio Musa Azar, y otros tres ex efectivos por el doble crimen de La Dársena, hecho en el que en 2003 fueron asesinadas las jóvenes Leyla Nazar y Patricia Villalba.
El máximo tribunal rechazó los recursos de queja presentados por los condenados y ratificó la pena contra Musa Azar y los policías Jorge Pablo Gómez, Héctor Bautista Albarracín y Francisco Daniel Mattar, además de confirmar los 22 años de reclusión para el carnicero José Patricio Lludgar.
Todos los imputados fueron condenados el 24 de junio de 2008 por la Cámara del Crimen de Santiago del Estero, que los halló responsables de "homicidio doblemente calificado con ensañamiento y alevosía" en el caso del crimen de Villalba.
A Musa Azar también se le endilgó ser el "jefe y administrador de una asociación ilícita" y a Lludgar de ser autor del crimen de Leyla y tener una participación primaria en el de Patricia.
Las sentencias fueron apeladas primero ante el Superior Tribunal de Justicia santiagueño, que desestimó los planteos, y luego ante la Corte nacional, que ahora dejó firmes las penas con el voto mayoritario de Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi y Juan Carlos Maqueda, quienes consideraron que las presentaciones de los defensores eran "inadmisibles".
Excesos y raptos. El caso comenzó el 16 de enero de 2003 cuando Leyla Nazar, una joven de 23 años que trabajaba como prostituta, fue a la whiskería Saravah para participar de una fiesta en la que hubo excesos de alcohol y drogas. Tras ello Lludgar mantuvo relaciones sexuales con ella y luego la mató. Una hipótesis indicaba que Antonio Musita Azar, hijo del ex jefe de Inteligencia, también había participado de la fiesta, pero eso no se probó y el joven fue absuelto.
Lo ocurrido con el cuerpo de la joven tampoco se determinó fehacientemente: una versión indicaba que el cadáver fue llevado a la reserva ecológica de Arraga, propiedad de la familia Musa Azar, donde fue descuartizado y arrojado a la jaula de animales depredadores. Otros indicios indicaron que el cuerpo se descompuso en el mismo lugar en el que fue hallado el 6 de febrero del mismo año, en un monte de la localidad de La Dársena.
La otra víctima del caso fue Patricia Villalba, empleada de una verdulería y de 25 años, quien la noche del 5 de febrero de 2003 fue engañada y secuestrada al salir del negocio donde trabajaba y llevada en un auto policial hasta la reserva de Arraga, donde fue sometida a vejaciones y torturas antes de ser abandonada en estado agonizante, hasta que murió.
De la investigación surgió que tras el crimen de Leyla, a quien Patricia no conocía, Villalba concurrió a una fiesta en la bailanta "Arbol solo" y allí el carnicero Lludgar le contó del asesinato de la otra joven. Enterado de esta situación, Musa Azar padre ordenó ejecutar a la chica y encargó la tarea a los policías Gómez, Mattar y Albarracín, quienes torturaron y mataron a la joven, cuyo cuerpo apareció a sólo dos metros del de Leyla.
En el debate, se acreditó que el ex jefe de Inteligencia de la policía santiagueña "gozaba de impunidad" por pertenecer al gobierno que lideró primero el caudillo peronista Carlos Juárez y luego su esposa, Mercedes Nina Aragonés, que cayó a raíz del doble crimen.
Actualmente, Musa Azar está internado en un hospital porque padece diabetes y otras enfermedades y allí cumple la condena por ese caso y por el asesinato del estudiante Cecilio Camenesky, cometido durante la última dictadura militar. Los otros imputados están alojados en el penal de Santiago de Estero.