Hay profundidades tan inexpugnables que la mente humana no podrá descubrir jamás su verdadera dimensión. Solo especulaciones intelectuales pueden intuir la naturaleza y el contenido misterioso de esos espacios. Los físicos estudiosos imaginan allí terribles magmas en fusión permanente amenazando la supervivencia humanas; "otros inteligentes" han inventado mundos donde pueden caer los pecadores con diferentes grados de culpa para apagar sus maldades, pero nosotros los argentinos, con originalidad sin competencia, hemos inventado la profundización del modelo para superar las dificultades. ¿Significará ello que todo lo desarrollado desde su origen político deberá ser enterrado en las profundidades insondables para dar lugar a nuevas originalidades esta vez más efectivas? Solo los filósofos de la política y los burócratas de turno tienen la respuesta. Mientras tanto y para no desaprovechar el acceso a las profundidades logrado, podrían allí sepultar los fracasos no superados, tales como la pobreza de diez millones de argentinos, la drogadicción instalada elaborando y exportando muerte al mundo; trabajadores en negro "tercerizados" por el propio estado; millones de jóvenes sin instrucción y sin trabajo asolando con la inseguridad la vida de los honestos. Los desmanejos de cuantiosos fondos públicos (léase) estafas Schoklender, Jaime; el crecimiento geométrico de fortunas de funcionarios o líderes de la CGT, la fuga permanente de capitales al exterior ante el terror a los manotazos del Estado insaciable, y el difundido "blindaje" que se pinchó como una pompa de jabón ante la primera caída de las bolsas internacionales; la nueva emisión de deuda del Estado hacia el futuro para "reponer reservas". Sería promisorio que la presidenta, en un gesto de verdadero cambio de rumbo, profundice el modelo, enterrando el pasado erróneo, renovando funcionarios incapaces y cumpliendo con objetivos postergados, tales como pago del 82 por ciento a los jubilados para cumplir con la ley. También con vivienda digna para tres millones de desamparados, nuevos estímulos para exportar, ampliación y renovación de redes viales y ferroviarias ya obsoletas. Es una oportunidad que se presenta no sólo para profundizar el modelo sino para renovarlo.






























