Al señor Macri le quiero decir que la política migratoria del gobierno no es "descontrolada", directamente no hay política. Su afirmación "pareciera que la ciudad se tiene que hacer cargo de los problemas habitacionales de los países limítrofes", no es xenofobia -odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros-, es la realidad para muchos seres humanos que deben migrar de sus países, porque la ineficiencia política de sus gobiernos los han condenado a la pobreza e indigencia. La condición humana debe siempre prevalecer sobre las nacionalidades, es una premisa inapelable. Nuestro país siempre ha sido generoso con los inmigrantes porque se hizo con ellos. No existe xenofobia, ella sólo está en boca de los nefastos ideólogos que buscan objetivos subversivos no sólo con la palabra, también con solapadas acciones que provocan muertes que luego usufructúan. Nuestras fronteras terrestres tienen vecindad con cinco países. No recibimos inmigrantes similares a los precitados, de Brasil, Chile y Uruguay, cuyos gobiernos tienen la capacidad de reducir los niveles de pobreza e indigencia. No es así en Bolivia y Paraguay, con gobiernos de características similares al nuestro. Hasta sus mensajes están en sintonía.




































