En los últimos meses se publicaron cartas de lectores sobre el paupérrimo sistema de transporte público de pasajeros. Todas tenían las mismas quejas, a enumerar en el siguiente ranking: 1º puesto, la mala frecuencia; 2º puesto, el mal estado de los coches; 3º puesto, la falta de educación de los choferes. Hoy me tomo el atrevimiento de crear un 4º puesto, agregando una queja que hasta ahora nunca leí por este medio. Estoy hablando de las tarjetas magnéticas, ese pedazo de cartón de mala calidad con una banda magnética negra que la mayoría de las veces hay que hacerle masajes y muchos mimos para que funcione. Señores concejales y funcionarios: ¿qué están esperando para mejorar el sistema de pago? En los últimos días no dejo de preguntarme qué tan difícil puede ser instalar el famoso, y creo que exitoso, sistema de débito llamado "abono bus". ¿Tienen idea cuántos beneficios traería, y así mejoraría un poquito la calidad del servicio? Primeramente, siempre debería funcionar bien; se podría recargar en cualquier telecentro o quiosco que tenga una PC con internet (como la recarga virtual de los celulares) y no habría problemas con los escasos comercios que venden hoy en día; los comercios estarían agradecidos, porque se podría cargar sumas redondas y sacarían los carteles "Tarjetas magnéticas, sólo con cambio justo"; además no habría que tener el cuidado intensivo de que no se moje, doble, arrugue, raye, etcétera; y hasta la ciudad y los coches estarían mas limpios, ya que la tarjeta plástica no es descartable. ¿Qué más les hace falta saber? El proyecto que yo sepa ya esta presentado, pero ¿en qué no se ponen de acuerdo? ¿En el color que debería tener? Espero que no tarden mucho más tiempo en darse que es un bien necesario.
































