El pasado lunes por la noche, pude comprobar lo lejos que se encuentra la política argentina a la de otros países. Fue al ver la conferencia de prensa de Barack Obama, donde todos los periodistas preguntaban y él respondía. No soy ingenuo y seguramente habrá habido algún tipo de filtro o recomendación para éstos, pero al menos se lo indagaba. En cambio nuestros presidentes, sobre todo el matrimonio Kirchner, no quieren saber nada de contestar preguntas. Prefieren hacer sus anuncios desde tribunas y auditorios armados. Ojo, eso pasa acá, porque en España sí respondió a las preguntas de los medios españoles. ¿Cómo se entiende, entonces? ¿Será que nuestro periodismo no está a la altura de ellos o será que hay preguntas que no podrían contestar; como las referidas a la corrupción, el clientelismo, los mentirosos números sobre la inflación y la pobreza, su fabuloso enriquecimiento o el de sus allegados? Y la frutilla del postre fue ver la comitiva que viajó (Moyano y Viviani, entre otros) saludando a los reyes de España. ¿Pero cómo no llevaron a D' Elía también? Realmente patético. En fin, demuestra la pobreza de nuestra clase política. Me pregunto: ¿cambiará algún día?
































