Por pedido de la Fiscalía federal de La Rioja, peritos de la Corte Suprema de Justicia estudiarán los restos del obispo Enrique Angelelli, en la causa que investiga su presunto asesinato, ocurrido durante la pasada dictadura militar y que fue caratulado inicialmente como un accidente de tránsito.
Así lo informó ayer el juez federal de La Rioja, Daniel Herrera Piedrabuena.
En declaraciones a la riojana Radio Provincia, Herrera Piedrabuena, confirmó que se llevará a cabo.
Dijo también que se está avanzando en otras causas relativas a la represión durante el proceso militar, como la abierta por el secuestro, torturas y asesinato de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, que trabajaban en Chamical con monseñor Angelelli.
El juicio oral y público comenzará el segundo semestre de este año.
Uno de los testigos de la causa denunció esta semana a radio FM América que fue amenazado por un ex policía riojano, quien le dijo: "No hablés porque te va a ir mal".
El proceso tiene dos detenidos: el ex comodoro Luis Fernando Estrella, responsable de la base aérea de Chamical, y el ex jefe policial Domingo Benito Vera.
El juez también dijo que en otra de las causas, por el asesinato del laico Wenceslao Pedernera (ayudante de los otros dos curas asesinados), está firme el procesamiento dictado al ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez. El caso está próximo a ser elevado a juicio oral.
El 4 de agosto de 1976, la camioneta Fiat multicargo en que el obispo viajaba por la ruta 38 desde Chamical hacia la ciudad de La Rioja junto al cura Arturo Pinto apareció volcada cerca del paraje Punta de los Llanos.
Pinto logró sobrevivir. Angelelli no: su cuerpo apareció extendido en cruz sobre el asfalto boca arriba y con un fuerte golpe en la nuca, a unos 25 metros del vehículo.
El informe policial, base de la "historia oficial" que hoy está bajo sospecha, dice que Pinto manejaba y se salió de la ruta, volanteó para retomarla, una de las cubiertas se reventó y la camioneta dio varios tumbos. En uno de ellos, Angelelli se cayó y los golpes lo mataron.
El juez de instrucción Rodolfo Vigo tramitó una veloz investigación que aceptó esta teoría.
Pero en 1986 otro expediente a cargo del juez Aldo Morales dio por probado el asesinato "fríamente premeditado y esperado por la víctima". Morales se basó en el testimonio de Pinto, quien recordó que "un auto blanco los perseguía y los encerró en la ruta", y en pericias según las cuales la camioneta estaba en buenas condiciones.
Peritos de la Corte analizarán los restos del obispo de La Rioja, asesinado durante la dictadura