Ya he expuesto en reiteradas oportunidades mi rechazo al tranvía en Rosario, pero voy a insistir una vez más: no podemos agregar paquidermos. Si quieren descongestionar las calles, sean inteligentes, utilicen el subte o los trenes, pero no inventen alternativas europeas en ciudades del tercer mundo, atiborradas de vehículos en mal estado, peatones, motos, carros, etcétera. Miren a Miami, ese metrobus puede ir enterrado en el centro y elevado en los barrios, eléctrico (sin contaminación sonora o aérea), seguro y sobre todo rápido. Por eso: no a los paquidermos callejeros.
































