El alemán Hans Beck, inventor del mundo de los juguetes Playmobil, muñecos con
forma humana y modelos de automóviles de plástico con los que disfrutan millones de niños en el
mundo entero, falleció a los 79 años de edad, informó ayer la empresa para la que había
trabajado.
Beck, de profesión ingeniero, fue el diseñador de los
muñecos de 7,5 centímetros con los brazos y piernas movibles, que después expandió hacia un mundo
entero de figuras y objetos, con casas, trenes, barcos y castillos.
Fue diseñador de juguetes durante 40 años y desde su
jubilación, que hizo efectiva hace diez años, vivía retirado junto al lago de Constanza, en el sur
del país. Falleció el viernes pasado a raíz de una grave enfermedad, informó la empresa Geobra
Brandstaetter en la localidad de Zirndorf, cercana a Núremberg.
La idea del Playmobil empezó cuando la empresa le pidió a
Beck que diseñara un juguete coleccionable. En realidad habían pensado en una serie de autos
minúsculos, pero optaron por la novedosa idea que les presentó el diseñador. Las primeras figuras
(indios, bomberos y caballeros de la Edad Media) fueron patentados y presentados en la Feria
Mundial del Juguete de Núremberg, en 1974.
Para sus diseños, Hans usó los dibujos que hacen los niños:
cabeza y ojos grandes, sonrisa, sin detalles como nariz u orejas, una figura humana pero muy
simple. Los muñecos tienen además el tamaño ideal para que el niño las pueda guardar en el
bolsillo.
El diseñador alemán obtuvo así una figura siempre sonriente
que el niño puede manipular fácilmente y convertir al muñeco, mediante una multitud de accesorios,
en un personaje de cualquier época o profesión.
La empresa Geobra Brandstäetter fue fundada por Andreas
Brandstäetter en Fürth (Baviera) para producir artículos ornamentales. En 1921 la compañía
fabricaba principalmente productos metálicos como teléfonos y cajas registradoras. En 1954 cambió
su producción hacia el plástico, desarrollando, entre otras cosas algunos juguetes de plástico como
coches.
En 1971, en plena crisis del petróleo, la empresa decide
que debe reducir el tamaño de sus productos. En esa oportunidad, el genio de Hans Beck, en esa
época jefe de desarrollo de Geobra, acertó con el genial mundo del Playmobil.
Hoy, la empresa lleva vendidos unos 2.200 millones de
muñecos y otros objetos reslacionados, y exporta sus jueguetes a 70 países. Tiene unos 3.000
empleados y factura 452 millones de euros (588 millones de dólares). Y Playmobil se sigue
respetando el principio de Beck: "Nada de horror, de violencia, ni de tendencias transitorias".