Armando Lucero, más conocido como el “violador de la Cuarta”, o “El Chacal de
Mendoza”, murió ayer por una grave afección en los pulmones.
El hombre, de 67 años, estaba detenido en la cárcel de Boulogne Sur Mer
desde mayo de 2009, acusado de violar a una de sus hijas durante 20 años y de haber engendrado
siete hijos-nietos con ella.
El pasado 22 de abril había sido internado en el hospital Central por
una descompensación producto de la misma patología.
Su caso conmocionó a Mendoza y el país hace un año, cuando salió a la
luz que durante 20 años mantuvo una relación incestuosa con su hija (agravada por su condición de
menor) y que, como consecuencia de ella, nacieron siete hijos, hoy con edades que van desde los
tres a los 20 años.
Fue Gabriel, uno de los hijos de su primer matrimonio y hermano de la
víctima, quien se animó a dar a conocer la horrorosa historia que se escondía tras las paredes de
una casa de la Cuarta Sección. Allí, Lucero vivía en medio de un pacto de silencio junto a su
pareja (una empleada judicial), su hija de 35 años y los hijos que tuvo con ésta.
Tras tomar estado público el caso, la joven abusada finalmente aceptó
denunciar a su padre ante la Justicia. Al mismo tiempo, otra hija del acusado, de 40 años, casada y
con un hijo fruto de su matrimonio, reveló que Lucero también la violó cuando tenía 8 años y que
además abusó sexualmente de sus dos hermanas, mientras amenazaba a su familia con un arma para que
guardara silencio.
En total, el hombre tendría al menos 21 hijos: ocho con su primera
esposa, otros seis con la que era su pareja cuando fue detenido y los siete con una de sus hijas.
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