La vicepresidenta Gabriela Michetti anunció ayer que el gobierno nacional tiene pautadas una serie de reuniones con sectores empresarios y gremiales con el propósito de lograr una baja en los precios de la canasta familiar, "similar al que se logró con los laboratorios a través de un marco de diálogo".
Las declaraciones las formuló en la Casa de Gobierno, tras participar de un encuentro que el presidente Mauricio Macri mantuvo con senadores del Interbloque Federal.
Para la vicepresidenta, los aumentos en los precios se dieron "en los últimos días del anterior gobierno".
La vicepresidenta admitió "preocupación" por el incremento de precios de la canasta familiar y destacó que de la misma manera en la que se trabajó para levantar el cepo cambiario, "se está trabajando para que los precios puedan sostenerse en el estado en que estaban o inclusive bajar como lo han hecho recientemente con los laboratorios".
Tolerancia cero. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, advirtió que el gobierno "no" va a ser "tolerante con la especulación a costa de la gente" frente a los aumentos de precios por la liberación del dólar. Reiteró que van a trabajar "en ir retrocediendo algunos pasos" en los incrementos registrados en los últimos días.
Peña también adelantó que "está la posibilidad en algunos sectores, como el de la carne, de aumentar la importación para las Fiestas".
El funcionario repasó que tras el fin del cepo, ahora el gobierno se va a focalizar en "cuidar el bolsillo de los trabajadores".
El jefe de Gabinete puntualizó que irán "comunicando semana a semana" cómo van "a recomponer" los precios.
En este sentido, insistió en que Cambiemos no va a tener un equivalente del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno en su gobierno como "cultura de trabajo", pero enfatizó que van "a ser muy sólidos en que se respeten las cosas que son razonables".