En una emotiva reunión celebramos el cincuentenario de nuestra graduación como maestras, coincidente con el centenario de la Escuela Normal Nº 2. Revivimos con alegría los recuerdos del tiempo en que fuimos alumnas y el de después, al dejar las aulas de nuestro Normal, justo cuando cumplía sus 50 años y pisábamos la punta inicial del enigmático camino de nuestra vida como adultas. Gracias a la iniciativa fecunda y constante de compañeras como Elvira Martoccia y Nydia Culasso, fallecida hace algunos años, pudimos sostener nuestra amistad por cinco décadas. Para los preparativos del festejo de nuestro cincuentenario contamos con el esmero ejemplar de Elsa Raimondi y el realizar diferentes reuniones que nos proporcionaron reencuentros que ayudaron a consolidar nuestra amistad. Nuestra promoción está profundamente agradecida a las compañeras que concretaron las iniciativas, al apoyo incondicional de las colegas de la Asociación de ex alumnos, Ana María Benito, autoridades y personal de la Escuela Normal Nº 2 que nos permitieron revivir nuestras emociones en su edificio, así como a los profesores que nos acompañaron y a los artistas rosarinos que desinteresadamente nos brindaron un espléndido final de fiesta. Así, deseamos participar a las compañeras que no pudieron asistir y a todos en general, de nuestra amistad forjada en los bancos del Normal y largamente sostenida por nuestro grupo que espera con los brazos abiertos a las que aún no han podido llegar.




































