Nadie es capaz de hacer olvidar a un jugador de la talla de Heinze. Frente a esa realidad, la principal premisa de Newell’s fue cubrir de la mejor manera la baja del defensor, expulsado contra Arsenal. La tarea recayó en Víctor López, aunque los demás jugadores de la última línea también tenían la misión de contribuir a llenar el hueco del Gringo, voz de mando y salvador in extremis de los intentos adversarios. Lo concreto es que ayer la defensa tuvo claroscuros, producto también del rendimiento del resto de sus compañeros, que terminaron dejar venir a Godoy Cruz en el segundo tiempo. Igual, el rojinegro continúa siendo el arco menos vencido (6 goles), una virtud insoslayable.


























