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Los refuerzos que aún van camino a ser en el Central del Chacho

La mayoría de los que arribaron tuvieron pocos minutos en cancha. Cuatro de los siete no llegan al 50 por ciento. Ruben marca la diferencia.

Miércoles 29 de Abril de 2015

Los libros de pases suelen ser verdaderos termómetros, en el que se trabaja para potenciar el actual plantel. Y es demasiado lo que se habla (y se habló) sobre los requisitos indispensables que debe cumplir un jugador para transformarse en refuerzo, en este caso de Rosario Central. Transcurrida la tercera parte del torneo es un buen momento para poner sobre la mesa los números, que no hacen otra cosa que indicar qué injerencia tuvieron las caras nuevas que arribaron después de la asunción de Eduardo Coudet. Y lo primero que hay que destacar es que a excepción de Ruben y algo de Villagra, el resto viene con números de tono rojizo. A la décima fecha, cuatro de los siete futbolistas que llegaron no alcanzan el 50 por ciento de los minutos jugados. Gustavo Colman y Jonathan Ferrari fueron los de menos participación.
  Por supuesto que hay una lectura que debe hacerse y que es condición sine qua non ponerla sobre la mesa. Tiene que ver con el hecho de que este torneo tiene la particularidad de ser largo y que de a poco el Chacho va buscando la mejor forma física de todos ellos, a los que, por convencimiento, les insistió para que recalaran en Arroyito. Ni hablar de los imponderables que siempre existen (este caso no es la excepción a la regla), como las lesiones, suspensiones y, hasta si se quiere, cuestiones personales, como la que le tocó vivir a Pablo Alvarez.
  Lo cierto es que en las primeras diez fechas hay una tendencia insoslayable sobre el hecho de que la gran base del equipo está formada por futbolistas que venían del proceso anterior.
  Hay una cara de la moneda que otorga una licencia importante. Tiene que ver con el caso de Marco Ruben, quien hasta aquí y por lejos resultó la mejor incorporación. No sólo en cuanto a la frialdad que entregan los números, sino en rendimiento propiamente dicho. Amén de la base y la consolidación de equipo como tal, el delantero es la máxima expresión en cuanto a satisfacciones y alegrías. Es el goleador del equipo y la mayoría de los puntos llegaron gracias a esa capacidad goleadora. Villagra está en esa sintonía. Ese 70% de minutos jugados se debe a que su habilitación se demoró más de la cuenta, lo que lo obligó a arrancar recién en la 4º fecha. ¿El resto? Todos están por debajo del 50%. Y hay algunos casos que resultan llamativos. Porque Delgado también está en vías de consolidación, pero al Chelito también le llevó un tiempo prudencial ponerse a punto desde lo físico. Alternó en el inicio y recién en las últimas tres fechas estuvo desde el arranque (en total lleva cinco encuentros desde el primer minuto).
  Si hay algo que no se le puede reprochar a este Central es su capacidad para arrancar como protagonista y en la fecha diez formar parte del lote de vanguardia. Tal vez sea un mérito del entrenador, que al no poder contar a pleno con todos los refuerzos haya sabido encontrar alternativas potables.
  Gustavo Colman está tildado como “el distinto”, como el futbolista que le imprime un destello de calidad al equipo. Lo concreto es que lleva un solo partido de titular e ingresó en otros cinco. Pese a su escaso aporte en cuanto a minutos jugados (apenas 178), el Canalla ha sabido mantener la cabeza erguida.
  Su aporte (siempre atendiendo al tiempo en cancha) es tan flaco como el de Jonathan Ferrari, quien carga con los peores números. Con dos partidos desde el inicio (en uno de ellos fue reemplazado en el entretiempo) es quien menos parece haber rendido. Su participación está apenas en el 15 por ciento.
  La inactividad con la que algunos llegaron tal vez haya jugado un rol determinante. Colman pudo haber sentido la exigencia y de allí su lesión. Lo mismo para Alvarez, quien antes de ausentarse por cuestiones personales también fue víctima de un desgarro, que seguramente lo hubiese parado no menos de tres semanas. A José Luis Fernández también le jugó una mala pasada una lesión.
  “Central necesita jugadores que vengan, se pongan la camiseta y jueguen”, se escuchó en reiteradas ocasiones. Las pruebas están a la vista de que en fútbol 2 más 2 no siempre da cuatro, que no se trata de una ciencia exacta.
  Y esto nada tiene que ver con la capacidad futbolística de tal o cual refuerzo. Nadie puede discutir las condiciones de Delgado, de quien todavía se espera mucho más. Sí puede hablarse hoy de que muchas presunciones y muchas palabras pueden hacerse añicos cuando la pelota comienza a rodar.
  Nada opaca esta muy buena campaña que el Canalla está llevando adelante. Ni siquiera ese por ahora apenas discreto aporte (en líneas generales) de aquellos que llegaron como refuerzos.

La base que estaba y dice presente

Ante la todavía poca participación activa de los refuerzos, no hay nada mejor que acudir a la base. En este caso Central tiene en ese sentido una muy buena plataforma en la cual apoyarse. Es que así como a muchos de los que llegaron les costó (a algunos todavía les cuesta) ponerse en órbita, hay otros que se ganaron un lugar en este equipo y que hoy son partícipes necesarios de la muy buena campaña que está llevando adelante el Canalla. Eduardo Coudet así lo entendió y es por eso que partido tras partido acude a ellos, lo que puede entenderse como un acierto por parte del DT.
Sólo por citar un ejemplo, en el último encuentro frente a Estudiantes, Central tuvo en cancha desde el primer minuto a Mauricio Caranta, Víctor Salazar, Yeimar Gómez Andrade, Alejandro Donatti, Damián Musto, Nery Domínguez, Jonás Aguirre y Franco Cervi. Ocho futbolistas que forman parte de la base de este Central protagonista y que ya estaban en el club.

Coudet prueba los once y Colman podría estar

Colman sí, Colman no. Esa parece ser la disyuntiva hoy en Central de cara al partido ante Huracán. Eduardo Coudet recién hoy comenzará a probar el equipo para el sábado, pero todos los caminos conducen a que habría una sola variante, que sería precisamente el ingreso del ex Chacarita. De ser así lo que se abre es el gran interrogante sobre quién dejaría el equipo: si Damián Musto o Nery Domínguez.
  Ya desde la semana pasada Coudet viene analizando la chance de poner a Colman entre los once. De hecho fue el propio técnico quien se reprochó no haberlo incluido antes con Estudiantes. Y todos estos días fue trabajando sobre esa idea, aunque entendiendo que debe tener al volante al ciento por ciento de sus posibilidades físicas. En principio no habría grandes inconvenientes ya que en los dos últimos partidos estuvo en el banco, luego de perder los tres anteriores por un desgarro en el aductor. De jugar Colman, el Chacho debe decidir a quién sacar. Y en ese sentido todo dependerá de las características que pretenda imprimirle al equipo. Sí está claro que de preferir por un 5 más de marca el que jugaría sería Musto y de optar por alguien con más juego el apuntado sería Nery Domínguez. El resto serían los mismos.
En el fútbol de hoy (en el Gigante de Arroyito) también tendrían minutos Pablo Alvarez, Tomás Berra y Pablo Becker.

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