Dos asaltos a mano armada en albergues de turistas en apenas 24 horas empañaron ayer los preparativos para el famoso carnaval de Río, considerado la mayor fiesta popular del mundo.

Dos asaltos a mano armada en albergues de turistas en apenas 24 horas empañaron ayer los preparativos para el famoso carnaval de Río, considerado la mayor fiesta popular del mundo.
Esgrimiendo pistolas, cuchillos y hasta una granada, siete delincuentes ingresaron a un albergue en el barrio Lapa, en el centro de la ciudad, y desvalijaron a 34 turistas extranjeros.
Un día antes, trece turistas habían sido asaltados en forma similar en el popular barrio de Copacabana, donde se encuentra la renombrada playa del mismo nombre y los costosísimos hoteles frente al mar.
"Los turistas extranjeros son el objetivo principal y vamos a tratar de protegerlos pase lo que pase, a toda costa", dijo a la prensa el comisario Fernando Veloso, jefe del Departamento Especial de Atención al Turista.
En el albergue Samba Vila, asaltado ayer, se encontraban turistas argentinos, estadounidenses, británicos y coreanos, además de brasileños.
Durante los asaltos, los delincuentes encerraron a los turistas en una habitación bajo la amenaza de sus armas y se llevaron dinero, cámaras fotográficas, equipos electrónicos y hasta pasaportes.
Según Veloso, al menos el que ocurrió en Copacabana, habría sido obra de jóvenes de clase media.
Los atracos se produjeron mientras los cariocas y cientos de miles de visitantes se preparan para los frenéticos festejos del carnaval, que realmente comenzaron hace días pero oficialmente se inaugurarán mañana a la tarde.
Río espera a casi 720.000 turistas durante la fiesta, un 30 por ciento de ellos extranjeros, que dejarán unos 521 millones de dólares de renta a la ciudad, dijo una portavoz de la Secretaría Municipal de Turismo, conocida como Riotur.
El año pasado llegaron a Río alrededor de 705.000 turistas por estas fiestas. l (Reuters)

