Todos coincidimos en el heroísmo, la entrega, la vocación, la abnegación mostrada por bomberos zapadores, voluntarios, rescatistas, servicios de urgencia y equipos de contención, tanto para los familiares afectados como para los supervivientes de la tragedia que nuestra ciudad vivió el 6 de agosto, en Salta 2141. Ahora, señor gobernador, al amparo de los derechos constitucionales tanto provinciales como nacionales, estoy en mi razón de pedirle que deje de sacarse fotos con los héroes, que nadie niega que lo son. Fíjese también en las movilizaciones de sus empleados provinciales, maestros concretamente. Escuche los reclamos porque es verdad que las escuelas están abandonadas, que nuestros policías están tan mal pagos que tienen que hacer adicionales para llegar a fin de mes. Hablo por la mayoría que son funcionarios honestos. Hace unos días escuché a una maestra por radio diciendo “pobres, la fábrica de Allocco hace meses que no cobran”, su sensibilidad de educadora y mujer lo percibió. A esos temas dedíquese y envíen a sus equipos y funcionarios a trabajar para prevenir y controlar a un concesionario, para que tenga cuidado. Para que no nos endosen a los ciudadanos las indemnizaciones que justamente reclamarán las familias y los damnificados, haciendo pagar al Estado lo que el Estado no controló. Escuche señor gobernador, escuche.

































