José Arce, quien comenzó a ser juzgado ayer como instigador del homicidio de su esposa Rosana Galiano, ocurrido en 2008 en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz, reiteró su inocencia y dijo estar "esperanzado" en que durante el debate "se encuentre al culpable, se aclare todo y se sepa la verdad".
Arce, de 64 años, es juzgado por el Tribunal Oral Criminal 1 de Campana junto a su madre, Elsa Aguilar, de 83 años; y los hermanos Paulo y Gabriel Leguizamón, de 35 y 41 años, señalados como ejecutores del crimen. El fiscal José Luis Castaño dijo ayer que probará que Arce "contrató" a los Leguizamón para cometer el crimen con el dinero que aportó su madre.
Un calvario. El testigo más relevante en declarar ante los jueces Daniel Rópolo, Elena Bárcena y Raquel Slotolow fue Reinaldo Galiano, padre de la víctima, quien sostuvo que tras el casamiento de su hija Arce "se sacó la capa de cordero y le quedó la de diablo, y así empezó el calvario para Rosana".
El crimen fue cometido el 16 de enero de 2008 en la casaquinta que Rosana tenía en el barrio El Remanso, en Exaltación de la Cruz. La mujer cenaba con su hermana Mónica cuando a las 22.50 recibió un llamado de Arce que la obligó a salir de la casa por tener poca señal telefónica. Esa circunstancia fue aprovechada por el asesino que la ejecutó de cuatro balazos con una pistola.
En la pesquisa el fiscal Marcelo Pernici (ya fallecido) consideró que se trató de un crimen por encargo de Arce, con quien la víctima atravesaba un conflictivo proceso de divorcio.
"Nosotros ya presentíamos lo que le iba a suceder a Rosana. Después de dos años de casados empezaron los problemas de celos de Arce", relató el padre de Rosana, y recordó que una vez le notó a su hija un raspón en la espalda y ella le dijo que Arce la había "arrastrado en el asfalto".
Finalmente, sobre el móvil del homicidio, Galiano padre opinó que fue "por la avaricia del dinero y por el miedo de que Rosana se quedara para siempre con nosotros y nunca más con él".
Violencia. En tanto la madre de Rosana, Graciela Rodríguez, admitió que nunca vio maltratos de Arce hacia su hija y que Rosana "era muy reservada". "El primer tiempo fue bueno, después se complicó y ella hizo denuncias por violencia familiar", contó. Y recordó que Rosana una vez le contó que Arce la agredía diciéndole "que era una pendeja inútil que no sabía hacer nada".
Sobre su hija, aseguró que "estaba enferma psicológicamente" (por miedo a Arce) y respecto de la madre del hombre, dijo que "era muy autoritaria con el hijo".