Lo condenan a 17 años por matar al cuñado
Por algún motivo desconocido, en noviembre de 2007 Lucas Damián Rivero zafó de la cárcel a pesar
de que cuatro meses antes había caído preso por asaltar junto con un chico un supermercado en zona
oeste y tirotearse con un policía. En ese intercambio de disparos salió herido en un hombro. Pero
ese antecedente, sumado a la libertad condicional que cumplía tras haber sido condenado por otro
robo en 2006, no doblegó su temperamento. La madrugada del 11 de ese mes decidió salir a ajustar
cuentas con su cuñado por los presuntos golpes y maltratos verbales...
22 de febrero 2010 · 01:00hs
Por algún motivo desconocido, en noviembre de 2007 Lucas Damián Rivero zafó de
la cárcel a pesar de que cuatro meses antes había caído preso por asaltar junto con un chico un
supermercado en zona oeste y tirotearse con un policía. En ese intercambio de disparos salió herido
en un hombro. Pero ese antecedente, sumado a la libertad condicional que cumplía tras haber sido
condenado por otro robo en 2006, no doblegó su temperamento. La madrugada del 11 de ese mes decidió
salir a ajustar cuentas con su cuñado por los presuntos golpes y maltratos verbales a los que ese
hombre sometía a su hermana. "Vas a respetar a mi hermana", le espetó a Miguel Angel Gálvez, quien
terminó asesinado con un tiro en el pecho.
Esta semana, al finalizar el juicio que lo tuvo como
principal acusado, la jueza de Sentencia Carina Lurati lo condenó a pasar 17 años y 8 meses en
prisión. El monto de la elevada pena se estableció por la acumulación de delitos que pesaban en el
prontuario del acusado.
El fallo hizo mención al asalto al súper, agravado por la
participación de un menor y resistencia a la autoridad. Describió el proceso por el asesinato,
agravado por el uso de arma de fuego, y por último anexó los años que le quedaban por cumplir a
Rivero de una condena previa.
Pero Rivero no fue el único imputado en el crimen. Su
hermana llegó detenida a la etapa de sentencia como coautora o instigadora del ataque. Durante el
proceso quedó demostrado que la muchacha estuvo al lado de su hermano cuando éste asesinó a su
pareja. Incluso llegó a agredir a la víctima con insultos y hasta le arrojó una piedra en la
cabeza. Pero al cabo de la valoración de la prueba, la jueza consideró que los elementos en su
contra no fueron suficientes y la absolvió "por la duda".
El ataque.
Perla llegó hasta la vivienda con su
hermano Lucas. "Decile que salga ahora o le tiramos la casa abajo", le habría dicho la joven a una
de las hermanas del hombre. Gálvez, al escuchar el alboroto en la puerta, salió a la calle. Los
testigos contaron que Rivero le dijo, en medio de un cruce de insultos "que respetara a su
hermana". Y entonces Gálvez "lo invitó a pelear". Hubo un forcejeo y la víctima "se fue de boca al
piso". Rivero extrajo una pistola calibre 9 milímetros y gatilló sobre el cuñado. La bala ingresó
por el tórax y causó una hemorragia masiva. Fue una muerte instantánea.
Rivero y la chica estuvieron prófugos
varios meses. Miguel fue descubierto por la policía casi 6 meses después en una casa de Iriondo al
5300, donde no se hallaron armas pero sí balas 9 milímetros similares a la que mató a Gálvez. Perla
fue detenida tiempo después.
La captura de Rivero dejó al
descubierto que aparecía en las actuaciones por el asalto a un supermercado chino de Córdoba al
5800, donde dos jóvenes armados se apoderaron de dinero y una cantidad de ticket. Al escapar, se
cruzaron con un policía de civil, hubo un tiroteo y cayó herido en un hombro Rivero, quien tenía en
su poder una Bersa 9 milímetros. Su cómplice era un chico de 17 años.
De acuerdo a lo que se reconstruyó en el proceso, la noche de
la tragedia Gálvez estaba en su casa de Juan Canals 2598, en la zona sur, en compañía de sus hijos
y algunos hermanos. La relación entre la víctima y Perla, su compañera, era tormentosa, según
testigos. En su indagatoria, Perla o Yaya como la conocían en el barrio, contó que Miguel la
golpeaba con frecuencia: "Hice muchas denuncias y él una vez terminó preso porque casi me mató". No
se pudo precisar qué fue lo que encendió la mecha esa noche del 11 noviembre de 2007.
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