El ex candidato a la presidencia e influyente político del oficialismo mexicano Diego Fernández de Cevallos fue liberado ayer tras estar secuestrado siete meses. Se desconocen los detalles de cómo, cuándo y dónde fue liberado.

El ex candidato a la presidencia e influyente político del oficialismo mexicano Diego Fernández de Cevallos fue liberado ayer tras estar secuestrado siete meses. Se desconocen los detalles de cómo, cuándo y dónde fue liberado.
El político, de 69 años y a quien se le conoce como “El Jefe Diego”, irónico y hábil en el debate, lucía cansado, ojeroso y con una barba canosa y crecida, pero en buen estado al hablar a un numeroso grupo de periodistas y fotógrafos afuera de su casa, en un lujoso barrio de la capital mexicana.
“Sólo quiero decirles que me encuentro bien gracias a Dios, que estoy fuerte y que mi vida seguirá siendo la misma”, dijo Fernández de Cevallos.
El político, quien llegó a su casa conduciendo un vehículo y tras hablar con los reporteros entregó un ramo de rosas a su esposa, es un controvertido y prominente miembro del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), el del presidente Felipe Calderón, cuyo equipo de abogados ha encabezado casos contra el Estado mexicano.
Fernández de Cevallos, quien fue candidato presidencial del PAN en 1994, desapareció a mediados de mayo último a las puertas de su rancho en el central estado de Querétaro, a donde llegó cerca de la medianoche solo conduciendo su camioneta.
El presidente Felipe Calderón se congratuló con la liberación del político y dijo que la Procuraduría General de la República (PGR) seguirá con las investigaciones del caso, que habían comenzado pero que fueron suspendidas días después del secuestro, a petición de la familia.
“Por lo que se refiere a los secuestradores, por supuesto que como hombre de fe ya perdoné, y como ciudadano creo que las autoridades tienen una tarea pendiente”, dijo Fernández de Cevallos, quien también fue diputado y líder del Senado.
Según la prensa mexicana, la familia del político habría pagado entre 20 y 30 millones de dólares por la liberación.
Un grupo misterioso. El presunto grupo que lo mantenía secuestrado −autodenominado “Los ex misteriosos desaparecedores”−dijo recientemente que liberaría pronto al ex candidato presidencial, en un comunicado.
El secuestro es un delito frecuente en México sobre todo contra empresarios y ciudadanos. Sin embargo, en la brutal guerra entre cárteles de las drogas, que ha dejado en los últimos cuatro años más de 30 mil muertos, han sido secuestrados y asesinados varios alcaldes.
Este año fue asesinado el candidato del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) para gobernador del norteño estado de Tamaulipas, en uno de los peores ataques contra un político en los últimos tiempos. (Reuters)




