Estimada señora Graciela Fidelibus, desde que tengo uso de razón las únicas ratas del cielo que usted enumera no son las palomas sino los seres humanos (sin ofender a gente buena, quedan pocas pero hay). El ser humano poco a poco en el tiempo y a pasos agigantados está destruyendo nuestro hábitat (planeta Tierra), teniendo uno que vivir a merced de que tanto se les ocurran. Guerras, asesinatos, racismo, odio e innumerables atrocidades que tengan en sus mentes y que están a la orden del día. Estimada señora o señorita Graciela, nosotros tenemos que aprender de los animales “todos”, que no crean guerras ni odio, no roban, no defraudan, no mienten. La mayoría denominados domésticos nos brindan amor todos los días y son ejemplo a seguir, las palomas son símbolos de paz y no de enfermedad, o ¿cuándo vio usted que quieren destruirnos los animales y hacernos daño? El causante de enfermedades es el propio humano, que con sus experimentos y demás cosas es el único encargado de propagar las distintas pestes a la humanidad. Cada vez son más y más raras las enfermedades que tenemos en estos tiempos. ¿Por qué no nos ocupamos más en construir un mundo mejor y tener amor al prójimo y no descargar el odio contenido? En muchos países del mundo los animales son sagrados.






























