A propósito de la nota de tapa del domingo 28 de noviembre donde se lee "Las motos son el principal problema del tránsito en Rosario", para mí debería decir "Las motos son la solución". Porque de verdad considero, como automovilista y motociclista, que estimular el uso de la moto o la bicicleta en reemplazo del automóvil ayudaría enormemente a descongestionar el caótico tránsito de nuestra ciudad. Es cierto que ha crecido enormemente el número de motos, pero paralelamente creció la cantidad de autos, que ocupan mucho más lugar y, por consiguiente, la cantidad de conductores con poca destreza. También es cierto que muchos motociclistas manejan de manera imprudente y haciendo caso omiso a las reglas de tránsito o al uso del casco, pero ¿cuántos automovilistas conducen de idéntica manera? ¿saben los automovilistas guardar respeto por los más vulnerables, quiero decir motos, bicicletas y peatones? Y cuando digo respeto me refiero a ceder el paso cuando corresponde, anticipar la ejecución de giros, guardar la debida distancia de seguridad, no sobrepasar jamás a un vehículo por la derecha y menos aún si es de dos ruedas. Y no olvidemos que los más vulnerables son los menos visibles. Investigaciones serias sobre accidentes refieren que en caso de un choque entre un auto y una moto, la respuesta más frecuente por parte de los automovilistas es: "No la vi". Y es menos visible aún si el conductor va escuchando radio, discutiendo por teléfono o encerrado entre vidrios polarizados. Pienso que se deberían impartir clases de educación vial en serio y de conducción segura para motociclistas, pero también para automovilistas. Insisto: las motos pueden ser la solución. Y éstas generalmente no chocan entre sí; lo habitual es que sean atropelladas por los autos. ¿No serán los autos el problema? O mejor dicho ¿no serán los conductores de autos gran parte de este problema?

































