El socialismo está centrado en la gestión en la provincia y en el municipio, pero no le saca la mirada a las elecciones legislativas del año que viene. Por eso, más allá de que representa sus posiciones históricas, el documento final del congreso partidario del fin de semana marcó con énfasis lo que entienden como serias falencias del gobierno nacional. Además, varios de sus principales referentes tienen una íntima convicción: si las políticas oficiales siguen por este camino, muchos radicales no podrán sostenerse como socios de Cambiemos. No lo dicen abiertamente porque no quieren meter ruido dentro del Frente Progresista, pero ya recibieron las amargas quejas de dirigentes de la UCR que no coinciden con las medidas económicas del macrismo. De todas maneras, falta mucho. Y todo puede cambiar.































