En cartas de lectores del 15 de agosto el señor Martín Oroño hace apreciaciones que comparto totalmente. Tanto comparto sus opiniones, que desde abril de 2000, la Cámara de Comercio Industria y Servicio inició los contactos con Alstom, la mayor fabricante de servicios de transporte tranviario y de ferrocarriles terrestres y elevados, y su director comercial para América latina, Jean Francois Bourgeois, tomó nuestra propuesta de un tren elevado San Lorenzo-Rosario -Villa Gobernador Gálvez, y se interesó vivamente. Tuvimos una reunión con el gerente general de Alstom en Buenos Aires, que elevó nuestra propuesta a la central en Francia. Lamentablemente Alstom entró en bancarrota y se hizo cargo el gobierno francés, que la nacionalizó y todo quedó trunco. Los argumentos del señor Oroño son muy válidos y son los mismos que expusimos en su oportunidad. Las trazas están prácticamente liberadas y debemos pensar a futuro. Si a Luis Cándido Carballo le hubieran aceptado el plan de subterráneos que construían los japoneses, y lo explotaban por 20 años y luego se lo entregaban a la Municipalidad, hoy Rosario tendría un transporte sin problemas. Pensemos en grande y ganemos tiempo, sin prisa pero sin pausa, y tendremos el servicio que añoramos.






























