Los fallecimientos por sarampión han descendido un 78% en los últimos 10 años a nivel mundial, según los últimos datos de la ong Iniciativa de Lucha contra el Sarampión. Se ha pasado de 733.000 muertes en el 2000 a 164.000 de 2008. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que la falta de recursos puede llevar a un repunte de la enfermedad.
Las campañas de vacunación, que han alcanzado a casi 700 millones de niños durante estos años han evitado aproximadamente 4,3 millones de muertes por esta enfermedad en menos de una década.
Pero el Sureste Asiático puede poner en peligro los objetivos alcanzados. “Tres de cada cuatro niños que murieron de sarampión en 2008 fue en la India”, recuerda Ann M. Veneman, directora ejecutiva de Unicef.
“A pesar de los impresionantes progresos en el mundo, 450 niños mueren cada día por este trastorno que se puede prevenir”, afirma Thomas R. Frieden, director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU.
El sarampión es una de las principales causas de muerte entre los niños de todo el mundo. Incluso los chicos sanos y bien alimentados, si no están vacunados, corren el riesgo de sufrir la enfermedad y las complicaciones graves de salud que causa, como neumonía, diarrea o encefalitis.
Esta enfermedad es una de las más contagiosas del mundo. Además, “es increíblemente resistente y si bajamos la guardia reaparecerá y se propagará como la pólvora otra vez”, explica Bonnie McElveen-Hunter, presidenta de la Cruz Roja Americana. l



























