Una informante de la mafia que desapareció hace casi un año fue torturada y su cuerpo fue disuelto en ácido por su ex pareja y otros miembros de la familia, furiosos porque había colaborado con las autoridades, informó ayer la policía italiana.
Lea Garofalo, de 35 años, fue obligada a entrar en un camión que transportaba 50 litros de ácido, interrogada por sus secuestradores y luego asesinada en un campo cerca de Milán entre el 24 y el 25 de noviembre de 2009, informaron ayer investigadores.
Cuatro personas fueron detenidas y otras dos, entre ellas el ex compañero de Garofalo, Carlo Cosco, recibieron órdenes de arresto mientras estaban en la cárcel por otras causas.
Los investigadores dijeron que Cosco, que tuvo una hija con Garofalo, era responsable de su asesinato y que su objetivo fue vengarse de la mujer por dar información a la fiscalía antimafia entre 2002 y 2009.
Tanto las familias de Garofalo como la de Cosco estaban vinculadas al grupo de crimen organizado ‘Ndrangheta, con sede en la región de Calabria, en el sur del país, y ahora considerado uno de los sindicatos del crimen más ricos y poderosos de Italia.
Alentado por una serie de importantes detenciones de la mafia, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a menudo se jacta de que su gobierno ha sido el más duro y el que más éxito ha tenido contra los mafiosos.


































