La crisis institucional de la Confederación Argentina de Básquetbol (Cabb) decantó en lo que prácticamente era un hecho: la intervención del gobierno nacional. La misma se sostendrá por 180 días y tiene, ante todo, a la gestión de Germán Vaccaro, ya alejado por renuncia, bajo el eje de la cuestión. Las irregularidades en el manejo financiero de la entidad durante su presidencia iniciaron la debacle.
El bahiense Federico Susbielles, gerente de Coordinación de Unidades Regionales de Gestión Local del Pami y ex jugador, fue designado por el gobierno como interventor de la entidad madre del básquet.
Además de la intervención, la medida incluye el "desplazamiento de autoridades y con las facultades de administración y gobierno, para regularizar la institución, conformar los órganos sociales y considerar promover las denuncias pertinentes en caso de presumir la existencia de defraudación o estafa a la entidad".
"La intervención fue anunciada a través de la resolución 1267/2014 publicada ayer en el Boletín Oficial, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, a cargo de Julio Alak.
"La Cabb presenta una multiplicidad de aspectos que determinan la intervención por parte del Estado para regularizar su situación", dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, a la hora de explicar la intervención del gobierno.
No menos contundente fue el secretario de Deportes, Carlos Espínola, quien afirmó que "dada la intervención de la Inspección General de Justicia (IGJ) estaban todos los parámetros para intervenir, porque era una situación preocupante. No había otro camino".
"Hay muchas irregularidades en la gestión Vaccaro, y tendrá que responder", agregó Espínola.
Entre los muchos elementos que la IGJ encontró como evidencia de la crisis financiera de la confederación se encuentra "la gran cantidad de cheques rechazados por falta de fondos en una de las cuentas de titularidad de la confederación en el Banco de la Nación Argentina por un total de más de 8.000.000 pesos.
La IGJ también encontró en su relevamiento que en los libros de la Cabb no estaba reflejado un préstamo por 150.000 dólares que Vaccaro le solicitó a la Fiba en octubre de 2012. La deuda, extraoficialmete, tras casi seis años de gestión de Vaccaro rondaría los 25 millones de pesos.
Con la intervención de la Cabb y el desplazamiento de todos aquellos dirigentes que acompañaron a Vaccaro en su gestión, se concreta el primer punto solicitado por los jugadores del seleccionado que se prepara para jugar el Mundial de España, a fin de mes.
Liderados por el capitán Luis Scola, los jugadores no sólo venían exigiendo desde hace tiempo la salida de Vaccaro, sino también de aquellos que lo acompañaron en su gestión. Sin embargo la dirigencia no escuchó el pedido y a su modo trató de pilotear la gestión. Por eso nombró al chaqueño Ricardo Siri, vice primero de Vaccaro, como nuevo titular.
El mandato de Siri duró un suspiro, ya que en asamblea general convocada rápidamente se eligió al santiagueño Daniel Zanni, quien intentó solucionar algunos problemas concretos, como asegurar los pasajes del plantel que jugó recientemente el Sudamericano de Venezuela.
Nada de esto cambió la actitud de los jugadores, quienes continuaron exigiendo cambios de fondo y ante la presión que ejercían sobre Zanni, a éste no le quedó otro camino que renunciar.
Sin dirigencia, el destino de la Cabb pasó a manos de la Secretaría de Deportes, que desde hace tiempo era el único interlocutor de los basquetbolistas.
La ida al Mundial no está en riesgo
La intervención de la Cabb no obstaculizará la presencia del seleccionado en el Mundial de España. En medio del caos institucional, la presencia de Argentina no corre peligro, según lo anunció la semana pasada Alberto García, secretario general de Fiba Américas.
García se reunió con Espínola y juntos, más un representante del Comité Olímpico, firmaron un acuerdo “con la idea de garantizar cosas en el supuesto caso de que haya una intervención”. Cosa que finalmente sucedió ayer.
En otro de los puntos, la Fiba pretendía que la reorganización de la entidad, en caso de intervención, sea lo más “rápido posible” convocando a una asamblea general en la que se elegirá a las nuevas autoridades.