La Asignación Universal
por Hijo fue clave
La principal herramienta distributiva que entró en vigor durante los últimos años ha dado muy buenos resultados a los sectores de menores ingresos, según un informe periodístico de la agencia de noticias Télam. De acuerdo a este trabajo, el poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) creció más del 40 por ciento desde el comienzo de su aplicación a fines de 2009 hasta ahora, período en el cual superó a la suba de precios y permitió a las familias comprar cada vez una mayor cantidad de alimentos de la canasta básica.
10 de febrero 2014 · 01:00hs
La principal herramienta distributiva que entró en vigor durante los últimos años ha dado muy buenos resultados a los sectores de menores ingresos, según un informe periodístico de la agencia de noticias Télam. De acuerdo a este trabajo, el poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) creció más del 40 por ciento desde el comienzo de su aplicación a fines de 2009 hasta ahora, período en el cual superó a la suba de precios y permitió a las familias comprar cada vez una mayor cantidad de alimentos de la canasta básica.
En 2009, cuando el Congreso de la Nación votó la iniciativa enviada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la AUH se inició con una asignación de $ 190 por cada hijo. Durante 2010, esa cifra pasó a $ 220, lo que representó un incremento interanual de 22,2 por ciento; al año siguiente se ubicó en 270 con un aumento de 22,7; y en 2012 fue de $ 340 y una suba de 25,9 por ciento.
Este año, la Asignación Universal por Hijo está en $460, registrando el mayor aumento interanual desde que la iniciativa se puso en marcha: 35,3 por ciento.
En capacidad adquisitiva, esta asignación aumentó en un 42 por ciento en los principales productos que conforman la canasta básica alimentaria. Así surge de los precios al consumidor recabados por la agencia de noticias oficial de anuncios publicados entre 2009 y 2013 en los diarios Clarín y La Nación, y de estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva), del Centro de la Industria Lechera (CIL), del Defensor del Pueblo de Córdoba y del Mercado Central. Así, en sólo cuatro años, la AUH pasó de poder comprar 61 litros de leche a 77; de 9 kilos de asado a 13; de 72 paquetes de azúcar a 82; de 24 docenas de huevos a casi 30; y de 38 botellas de aceite a 56 unidades. También logró incrementar su poder de compra del pollo, de 19 a 25,5 kg; del queso fresco de 10 a 16,5 kg; del tomate, de 28 a 50 kg; y de la yerba, de 10 a 15 paquetes.
Sólo dos productos registraron alzas de precios tan elevadas, producto del abuso en la posición dominante de la industria y de la reticencia de los comerciantes a convalidar valores accesibles al consumidor. Se trata de la harina y del pan, cuyos incrementos afectaron también el poder de compra de los salarios de los trabajadores y las jubilaciones. En este caso, con la Asignación Universal se pasó de comprar 112,5 kilos de harina en 2009 a 66 en 2013; y de 33 kilos de pan a 31. De todos modos, en el global del consumo de los productos correspondientes a la canasta básica, queda un saldo netamente favorable al beneficiario de la Asignación Universal que pudo año a año incrementar la cantidad de alimentos en la dieta de la familia.