El alemán Miroslav Klose ayer traspasó el umbral de los artilleros romperredes y se convirtió en una nueva leyenda al sumar 16 tantos en copas del mundo, cifra con la que superó por uno al brasileño Ronaldo como máximo goleador en la historia de los mundiales. Ayer Klose marcó por segunda vez en el torneo un tanto clave, y lo hizo ante el rival teóricamente más duro para el combinado germano. Señaló el 2 a 0 y el partido, a partir de ahí, ya no fue el mismo: Brasil se desplomó y Alemania lo humilló.
Las cifras de Klose se miden en magnitudes míticas. Sus 16 goles lo dejan liderando en solitario un olimpo futbolístico que completan Ronaldo (15), el bombardero alemán Gerd Müller (14) y el francés Just Fontaine (13). Además, sólo el alemán Uwe Seeler y Pelé marcaron, como Klose, en cuatro mundiales. Con la camiseta germana, en 136 partidos como internacional, marcó 71 goles y es el máximo anotador en la historia de la selección, por encima de los 68 de Gerd Müller.
Nació en 1978 en la Polonia comunista. Hijo de un futbolista profesional y de una jugadora de handbol de la selección polaca, Klose vivió con su familia unos años en Francia antes de trasladarse a Alemania.
En 2000 debutó en la Bundesliga con Kaiserslautern y un año más tarde fue convocado a la selección. Ingresó por primera vez en el minuto 73 de un partido ante Albania por la clasificación al Mundial 2002 y antes del final marcó su primer gol como internacional. Desde entonces su acrobático salto mortal para celebrar cada conquista se repitió a ritmo de récord con la selección.
Su presencia en Brasil pareció estar en duda tras un año difícil marcado por lesiones. Pero Löw apostó por él a cambio de Mario Gómez, su otro posible 9. Sencillo y sereno, el delantero aceptó sin problemas su rol de suplente en el esquema de Löw. Pero cuando pisó por primera vez la cancha demostró que estaba para grandes cosas.
"Somos una sola cosa"
Sin vueltas, el polaco nacionalizado alemán Miroslav Klose apeló al término “unidad” de la selección para explicar la histórica goleada por 7-1 a Brasil. “En los entrenamientos se ve que encajamos muy bien y en la cancha somos una sola cosa”, destacó el delantero. Con respecto al tanto que señaló y que lo metió en la historia, Klose reconoció que “en el gol recibí un golpe y no estaba en condiciones de dar mi salto”, dijo el ariete hoy de Lazio sobre su característica voltereta en el aire con la que celebra los goles y que ayer, por ese motivo, evitó hacer.