El 27 de enero del corriente tenía boleto para regresar de Bariloche a Rosario. El micro salió con una hora y veinte minutos de atraso (a las 16.20, cuando el horario era a las 15). Nos informaron en la terminal de Bariloche que estaban arreglando el micro. Y lo comprobamos en el viaje, el micro no tenía agua en los baños, ni café, ni agua para beber, y lo peor fue que viajamos 20 horas sin aire acondicionado, con pasajeros que se descomponían del calor. Parando a cada hora a comprar agua (con nuestro dinero) para no deshidratarnos. Colocando en la puerta del micro una madera para que entre aire. Desde el micro realizamos las denuncias por teléfono a la CNRT y a la empresa Chevallier. Por supuesto sin respuesta en todo el trayecto. El micro siguió levantando pasajeros en todo el viaje. Por este lindo viaje abonamos $288 (coche cama ejecutivo). Todavía ninguna autoridad ni de la empresa Chevallier ni de CNRT (donde radicamos la denuncia en forma escrita) se comunicó con nosotros...
































