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Inician rescate de un espeleólogo que se accidentó en profunda cueva

Los rescatistas iniciaron ayer el complicado proceso de sacar a la superficie a un explorador alemán de 52 años que se lesionó al accidentarse en una profunda cueva alpina.

Sábado 14 de Junio de 2014

Los rescatistas iniciaron ayer el complicado proceso de sacar a la superficie a un explorador alemán de 52 años que se lesionó al accidentarse en una profunda cueva alpina.

Johann Westhauser sufrió lesiones en la cabeza a 1.000 metros bajo tierra el domingo mientras exploraba el sistema de cuevas Riesending cerca del poblado de Berchtesgaden, en una zona próxima a la frontera con Austria.

Los médicos tuvieron que descender cuatro kilómetros por la cueva para llegar a Westhauser y asegurarse de que se encontraba lo suficientemente bien para tratar de sacarlo.

Westhauser permanecerá sujeto a una camilla durante gran parte del rescate pero en ciertos puntos estrechos tendrá que ayudar a los socorristas, que tardarán una semana en sacarlo a la superficie.

Hasta ahora el contacto entre el herido y sus médicos se ha reducido a "palabras enviadas por sms" a través de un sistema de texto especial. "Sigue habiendo períodos, horas sin mensaje alguno", explicaron.

También se desconoce cuánto durará el ascenso. "Las cuevas implican esperar", explicó un rescatista. "El cálculo hecho hasta ahora de una semana va a ser al final más largo".

El espeleólogo fue sorprendido en la madrugada del domingo por un desprendimiento de piedras cuando investigaba el sistema de cuevas con dos acompañantes.

Westhauser, un conocedor de este sistema de cuevas que quería seguir cartografiando, sufrió heridas en la cabeza y en el torso que le impiden salir por sus propios medios.

Uno de sus acompañantes regresó a la superficie para buscar ayuda, en un trayecto que demandó medio día de marcha a través de lagos subterráneos y túneles estrechos en los que apenas puede moverse una persona.

A partir de entonces se puso en marcha un gran operativo de rescate. A los rescatistas alemanes se unió el lunes un equipo especializado de Suiza.

Hasta ahora se ha descartado operarlo en el interior de la cueva. "No va a ser operado y tampoco está previsto hacerlo", indicó Schneider. Su estado se mantiene "estable" sin cambios. "Puede hablar y comunicarse con la gente que le rodea". Sin embargo, los expertos no descartan complicaciones. "Debería estar en una sala de cuidados intensivos", recuerdan.

El Riesending es un sistema de cuevas que alcanza una longitud de 19,2 kilómetros y una profundidad de 1.148 metros. Fue descubierto en 1995 durante unos trabajos de medición de una meseta.

Su ingreso está a 1.843 metros de altura y para entrar hay que bajar ya en el comienzo unos 3.000 metros colgado de sogas. En las cuevas reina la oscuridad y las temperaturas oscilan entre los 1,5 y 5 grados.

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