Buenos Aires.— El abogado que representó a las víctimas del odontólogo Ricardo Barreda impugnó ante la Justicia el cómputo que establece que el condenado puede acceder a la libertad condicional, justo cuando el cuádruple homicida es sometido a pericias para acceder a ese beneficio.
El abogado Horacio González Amaya, querellante en el juicio que condenó a reclusión perpetua a Barreda, cuestionó el cómputo que la Cámara Penal platense realizó sobre el tiempo que el odontólogo pasó en la cárcel después de que la defensa del imputado exigiera que se de por cumplida la pena.
Según González Amaya, el recurso se fundamenta “en el artículo 3º de la ley 24.390 que establece que cuando existe actividad procesal dilatoria, el tiempo que insume la tramitación de esas actividades no deben ser computados”.
Más de 30 años. Barreda reclamó la libertad condicional, concedida ad referendum de los informes periciales, el 5 de enero pasado. Fue tras una presentación de su defensa motivada en la decisión de la Sala I de la Cámara Penal platense que daría por cumplido los dos tercios de la sentencia de reclusión perpetua dictada en 1995.
Ese cómputo, elaborado por el camarista Raúl Dalto, determinó que el cuádruple homicida estuvo detenido 12 años, 5 meses y 17 días “computados dobles” ya que se encontraba vigente la ley de 2 x 1, por lo que en total cumplió “24 años, 11 meses y 4 días de detención”. A esa cantidad se le sumaron los primeros dos años de detención y los últimos 3 años, 7 meses y 27 días que se computan simples, por lo que suma un total de 30 años y 7 meses intramuros.
González Amaya explicó que una vez que el expediente tome curso, la Justicia tendrá cinco días para resolver si da lugar a la impugnación o, por el contrario, confirma el nuevo cómputo realizado.
En tanto, Barreda comenzó a ser sometido a una serie de pericias psicológicas por parte del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), para determinar si se encuentra en condiciones de acceder a la libertad condicional, definición que se conocería la semana próxima.
El 15 de noviembre de 1992 Barreda mató a escopetazos en su casa de La Plata a su mujer, Gladys Mac Donall, de 57 años; a sus hijas Cecilia, de 26, y Adriana de 24; y a su suegra, Elena Arreche, de 86, por lo que en 1995 fue condenado a reclusión perpetua por el cuádruple homicidio. l (DyN)